Tecnología

Renfe ahorrará 175 millones en cinco años con sus centros de competencias digitales

La internalización de servicios tecnológicos ya ha comenzado en las cinco nuevas instalaciones

Personal en el centro de competencias tecnológicas de Renfe en Teruel.
Personal en el centro de competencias tecnológicas de Renfe en Teruel.

La decisión de Renfe de internalizar servicios tecnológicos prestados por terceros, y atenderlos desde distintos puntos del país, va a generar un doble beneficio: la creación de empleo especializado en zonas con baja densidad de problación, con la descentralización de cinco centros de competencias digitales, y el ahorro de unos 175 millones de euros en un plazo de cinco años, a razón de algo más de 35 millones por ejercicio.

Prestados a través de la filial LogiRail, el operador público espera crear 400 puestos de trabajo hasta 2024 con estos servicios gestionados fuera de Madrid, estrategia que se enmarca en el Plan de Deslocalización de Recursos del Ministerio de Transportes. La mayor eficiencia tecnológica y transformación digital también han sido reforzadas en el plan de negocio de Renfe.

La disponibilidad de espacios para los citados centros de competencia digitales (CCD) en lugares poco poblados, pero de referencia desde el punto de vista ferroviario, ha reducido notablemente la inversión que sería necesaria para la puesta en marcha de instalaciones de desarrollo, mantenimiento y operación de robots, mantenimiento de aplicaciones, gestión de infraestructuras tecnológicas o de atención telefónica al cliente. Estos nuevos epicentros tecnológicos para la compañía funcionan ya en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Teruel, Miranda de Ebro (Burgos), Mérida (Badajoz) y Linares (Jaén).

Alcázar de Juan, Teruel, Miranda de Ebro, Mérida y Linares albergan los nuevos centros de competencias digitales

Misiones

Renfe ubicó en mayo en Alcázar de San Juan el CCD para el trabajo en robótica e inteligencia artificial. En concreto, ocupa un viejo taller de mantenimiento de la compañía y para la selección de personal se contó con la ayuda de centros de formación profesional de la zona. Mostraron interés 65 candidatos, entraron 16 en esta fase inicial, y se incorporarán un mínimo de 15 a 25 más en los próximos tres años.

El CCD de Teruel, abierto en junio, está enfocado a la operación gestionada de infraestructuras tecnológicas y plataformas cloud. En su estreno tiene en nómina a 29 profesionales y se precisan hasta 40 más de aquí a 2024. Esta oficina prestará servicios ininterrumpidos de administración y operación de sistemas, así como de gestión de telecomunicaciones.

Ante la necesidad de un alto nivel de especialización y certificaciones tecnológicas específicas, en la captación de personal para Teruel participó la Escuela Universitaria Politécnica de la ciudad. Hubo un total de 257 candidatos: entre los 20 junior elegidos se primó la residencia en Teruel, y hay nueve trabajadores con con experiencia, la mayoría también procedentes de allí.

Al CCD de Miranda de Ebro se le ha encomendado el mantenimiento de aplicaciones informáticas de gestión y de aplicaciones móviles. Su foco se centra en la identificación y adopción temprana de nuevas tecnologías que puedan generar oportunidades para Renfe.

Institutos y universidades de cada entorno aportan perfiles para las plantillas

El 21 de junio comenzó la primera fase de implantación, y la segunda lo ha hecho a mediados de octubre. En este tiempo se abarca la formación en las tecnologías aplicadas por Renfe y en el desarrollo y mantenimiento de otras relacionadas con backoffice, sistemas de producción, comerciales o de relación con el cliente. En éste CCD habrá 40 empleados a final de año, equipo que más que se duplicará en tres años. Además de los centros de la comarca, se cuenta con la Escuela de Ingeniería de Vitoria o con la Universidad Internacional de La Rioja para cubrir las plazas.

El cuarto y quinto CCD, los de Mérida y Linares, se dirigen a la atención y gestión de clientes de Renfe. Ambos funcionan integrados e incluyen agentes para la relación directa con los usuarios, plataformas tecnológicas o tecnologías de traducción de voz a texto, análisis de datos y de agentes virtuales. Mérida, que opera desde finales de septiembre, tiene 15 profesionales y alcanzará el centenar. Y Linares parte con una veintena y el objetivo de llegar a 200 antes del próximo verano.

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