Los nervios de los bancos europeos sobreviven a los confinamientos

La plaga de créditos dudosos no se ha materializado, pero NatWest, Barclays, Lloyds o Santander siguen prudentes

Sucursal de BNP en Nantes (Francia).
Sucursal de BNP en Nantes (Francia). reuters

En el punto álgido de los confinamientos del año pasado, los consejeros delegados de los bancos, como Alison Rose, de NatWest, acumularon reservas adicionales para cubrir una previsible ola de impagos. La plaga de créditos dudosos no se ha materializado. Pero Rose y sus colegas siguen apostando por lo seguro.

El banco estatal británico dijo el viernes que había reducido su stock de provisiones para cubrir la deuda mala en 242 millones de libras (286 millones de euros) durante el tercer trimestre. Eso significa que Rose ha recortado el tamaño de su colchón para impagos en unos 949 millones de libras (1.123 millones de euros) en lo que va de 2021, impulsado por un crecimiento económico más rápido y unos niveles de desempleo más bajos.

Sin embargo, la reducción representa menos de un tercio de los 3.200 millones de libras (3.800 millones de euros) que NatWest reservó durante 2020. Sus rivales británicos Lloyds Banking Group y Barclays están siendo aún más cautelosos. Solo han liberado un 17% y un 13%, respectivamente, de la cantidad que añadieron el año pasado. El francés BNP Paribas dijo el viernes que había seguido aumentando sus reservas para créditos dudosos en el tercer trimestre, aunque es cierto que a un ritmo mucho menor que en 2020.

El incremento de los balances es una de las razones. Los préstamos pendientes y otros riesgos del trío británico han crecido un total combinado de 67.000 millones de libras (79.000 millones de euros), o un 4%, desde diciembre de 2019. Eso requiere mayores reservas de deuda mala en términos absolutos, lo que significa que los consejeros delegados de los bancos tienen menos margen para reducir el stock de provisiones incluso cuando la economía mejora.

Sin embargo, incluso ajustando el tamaño del balance, Rose y sus rivales parecen estar practicando la cautela. NatWest, Barclays, Lloyds, Deutsche Bank y Banco Santander tienen de media unas provisiones para insolvencias equivalentes al 1,25% de su exposición total, según un análisis que hemos realizado a partir de los resultados del tercer trimestre. Esa cifra era del 1,18% a finales de 2019.

Si esos bancos redujeran sus colchones de impago en relación con los préstamos a los niveles anteriores a la pandemia, el impulso a sus beneficios sería equivalente al 11% de los ingresos esperados en el próximo año, utilizando las previsiones medianas de Refinitiv.

Hacen bien en contenerse. Los problemas de la cadena de suministro mundial están reduciendo el crecimiento y haciendo subir los precios. La perspectiva de unos tipos de interés más altos podría aumentar los costes de los préstamos y, por tanto, las tasas de impago. Puede que los confinamientos hayan pasado, pero parte de la factura de la deuda mala de la pandemia aún está por llegar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías