El cambio de marca de Facebook es más Altria que Alphabet

Philip Morris cambió de nombre en 2003, pero sigue viviendo de los cigarrillos

Logo de Meta.
Logo de Meta. REUTERS

El metaverso ya está aquí, de nombre si no de hecho. Facebook, la empresa, se conocerá a partir de ahora como Meta, un nuevo nombre que refleja el interés del cofundador y consejero delegado, Mark Zuckerberg, por crear una nueva realidad basada en experiencias virtuales inmersivas. Por el momento, el cambio de marca es más que nada una gasa para cubrir un nombre manchado.

La implantación de las numerosas tecnologías necesarias para la visión del metaverso de Zuckerberg, que expuso en una presentación el jueves, llevará décadas. Pero los costes se harán notar con bastante rapidez. La empresa-antes conocida-como-Facebook está creando una nueva división llamada Reality Labs, cuya inversión reducirá los beneficios operativos en unos 10.000 millones de dólares (8.600 millones de euros) este año.

Un metaverso convincente necesitará, según la empresa, enormes avances en más de una docena de áreas, como pantallas, seguimiento ocular, sensores e inteligencia artificial.

La palabra meta sugiere una capa de abstracción entre la empresa y su producto homónimo, que seguirá llamándose Facebook. Es un poco como la creación de Alphabet, la empresa que alberga el motor de búsqueda Google. Es una buena idea, ya que el producto estrella de Zuckerberg se enfrenta a las críticas de políticos y denunciantes por su efecto, a veces pernicioso, sobre las personas y la sociedad. La exempleada Frances Haugen comparó la plataforma con sustancias adictivas como el tabaco o los opioides cuando habló ante el Parlamento británico hace una semana.

El tabaco podría ser una comparación adecuada también en otros aspectos, ya que el cambio de marca de Facebook tiene un toque de Altria, la propietaria de Marlboro. Esa empresa cogió ese nombre en lugar de Philip Morris en 2003, en parte para evitar la asociación con los cigarrillos. Casi dos décadas después, sigue obteniendo de ellos la mayor parte de sus ingresos y beneficios. A veces un nombre es solo un nombre.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías