Europa 2050: la cuenta atrás hasta cero

Las empresas europeas deben utilizar tecnologías digitales, reformar las cadenas de suministro y reducir emisiones

Para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2050, las empresas europeas deben utilizar tecnologías digitales, reformar las cadenas de suministro y ejecutar los planes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con el mismo rigor que se gestionan los presupuestos financieros

El cambio climático es uno de los problemas más acuciantes del planeta y, a pocos días de la COP26, las compañías de todo el mundo repasan los esfuerzos que han realizado para reducir los gases de efecto invernadero desde el Acuerdo de París de 2015.

Los compromisos de las empresas para alcanzar el nivel cero de emisiones no solo han proliferado, sino que se han acelerado en los últimos dos años. Según nuestros datos, casi un tercio de las más de 1.000 mayores empresas europeas pretende alcanzar el objetivo de cero emisiones netas para 2050. Aunque esta previsión es tranquilizadora está claro que aún queda mucho por hacer.

Al ritmo actual, el año medio de objetivo cero para las empresas se sitúa en 2041. Para ello, el ritmo de reducción de emisiones debería duplicarse esta década, y acelerarse aún más en la siguiente. En Europa, los avances difieren según el sector. Siete industrias –la mayoría pertenecientes al sector de los servicios profesionales, de información y de las comunicaciones– conseguirán un nivel neto cero en 2050 si duplican el ritmo de reducción en esta década y luego aceleran entre un 50% y 70% en los diez años siguientes. En el caso de otros cinco sectores –entre los que se encuentran la automoción, la construcción y la fabricación– que representan el 42% de las emisiones se necesitan medidas aún más radicales.

El cero neto para 2050 es factible, pero solo si las empresas europeas actúan ahora. ¿Cómo pueden mejorar su rendimiento? Las respuestas hay que buscarlas en la tecnología y en los nuevos enfoques para hacer negocios.

Las tecnologías, como la inteligencia artificial (IA) y el internet de las cosas (IoT), pueden ayudar, como también puede hacerlo las cadenas de suministro más sostenibles y el uso de materiales más respetuosos con el medio ambiente, especialmente en la construcción. Habría que establecer unas normas medioambientales, sociales y de gobernanza más claras, incluida la forma de informar sobre ellas.

El creciente compromiso de las empresas europeas para abordar las emisiones en las cadenas de valor es fundamental y requiere, además, colaboración. Un buen ejemplo de ellos es la establecida entre las empresas siderúrgicas y petroquímicas para ampliar la producción de hidrógeno verde para el acero bajo en carbono, ayudando así a los fabricantes de automóviles a reducir las emisiones más rápidamente. También la inversión de la industria del automóvil en vehículos eléctricos permitirá una descarbonización más rápida del sector del transporte.

Las grandes constructoras europeas pueden utilizar materiales alternativos –como hormigón bajo en carbono– a la vez que maximizar la prefabricación con vehículos de emisiones cero para el traslado de materiales. Los edificios, las carreteras y los puentes pueden tener una mayor duración si se utiliza la IA, el IoT y la analítica para supervisarlos a distancia y en tiempo real. En este sentido, ya hay experiencias como, por ejemplo, Volkswagen y el gobierno griego que están colaborando en un innovador sistema de movilidad sostenible en la isla de Astypalea o la constructora sueca Skanska está experimentando con la IA para reducir el tiempo de inactividad de las máquinas, coordinar las rutas y reducir, así, las emisiones.

Muchas empresas europeas deben acelerar el ritmo para alcanzar sus compromisos. El aprovechamiento de las tecnologías digitales, la reinvención de las cadenas de suministro y la simplificación de la normativa y los datos ASG pueden ayudarlas a conseguir esos objetivos. Con la COP26 a vuelta de la esquina, hay que actuar ya para recuperar el terreno perdido.

Jean-Marc Ollagnier/ Domingo Mirón son CEO de Accenture en Europa / Presidente de Accenture en España, Portugal e Israel