La inflación china acecha a los compradores mundiales

Los precios de consumo siguen estables en el país, pero la fortaleza exportadora dan poder de fijación de precios a los fabricantes

Comprador con bolsa de Target en Manhattan.
Comprador con bolsa de Target en Manhattan. reuters

Los compradores de todo el mundo, acostumbrados a los productos baratos chinos, podrían sufrir un shock en Navidades. Los precios de consumo del país siguen estables pese a la subida de las materias primas. Pero crece el riesgo de que los fabricantes la repercutan en los clientes.

El IPC subió en septiembre un 0,7% respecto al año anterior, muy por debajo del objetivo del 3%. Pero la cifra está distorsionada por la carne de cerdo, un peso pesado de la cesta, que se hundió un 47% al recuperarse la producción. El combustible para el transporte subió un 23% interanual. La escasa demanda local de ropa y electrodomésticos de este año también ha disuadido a muchos productores de subir mucho los precios.

Parece insostenible. La feroz competencia nacional hace que los principales fabricantes tengan que absorber el aumento de costes, lo cual ayuda a mantener estables los precios. Pero el repunte de las materias primas ha puesto en jaque las cadenas de suministro, que ya sufrían escasez de mano de obra, los cierres por el Covid y otros cuellos de botella. La inflación en fábrica alcanzó un récord del 10,7% en septiembre, lo que supone un recorte sin precedentes de los márgenes. Para empeorar las cosas está la escasez de carbón. Es un enorme dolor de cabeza para Pekín, que intenta mantener el crecimiento sin avivar aún más los precios de las materias primas.

Puede que los consumidores pronto tengan que cargar con la peor parte. China International Capital Corporation prevé que el IPP se mantenga sobre el 9% en lo que queda de año, y que el IPC llegará al 2%. Ya se anuncian subidas en la salsa de soja (7%) o en el papel.

Las exportaciones no serán inmunes. Un fabricante de zapatillas que suministra a marcas como Balenciaga ha subido los precios un décimo. Con los pedidos de productos chinos en el extranjero tan resistentes como siempre, eso significa más poder de fijación de precios para las fábricas chinas. Las compras navideñas se van a poner más estresantes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías