Los buitres de Evergrande chocan con el riesgo moral

Si se paga de más por los activos, parece un rescate, mientras que una oferta a la baja invita a los gritos de oportunismo.

Coches de prueba de Evergrande, en el centro de investigación de Evergrande New Energy Vehicle, en Shanghái.
Coches de prueba de Evergrande, en el centro de investigación de Evergrande New Energy Vehicle, en Shanghái. reuters

Los acuerdos de la asediada Evergrande para vender su sede central y sus ramas de gestión inmobiliaria pueden haberse topado con problemas políticos. Si se paga de más por los activos, parece un rescate, mientras que una oferta a la baja invita a los gritos de oportunismo. Los Gobiernos indecisos pueden perjudicar más que ayudar.

Las acciones de la empresa llevan suspendidas más de dos semanas, al igual que las de su filial Evergrande Property Services, en medio de las expectativas de que su rival más pequeño, Hopson Development, estuviera dispuesto a comprar el 51%. A precios de mercado, eso habría supuesto 3.100 millones de euros. La promotora, con problemas de liquidez, también estaba en conversaciones para vender su sede en Hong Kong por 1.500 millones. Ambas transacciones se han estancado.

Pekín quiere que Evergrande sirva de advertencia para el sector inmobiliario en general, cuya capacidad de endeudamiento está siendo frenada por la llamada política de las “tres líneas rojas”. El banco central también dejó claro el viernes que considera Evergrande una única manzana podrida y que no teme una crisis sistémica. Si la evaluación es correcta, podría ser útil dar ejemplo con ella.

Sin embargo, el enfoque puede hacer que las autoridades locales se acobarden. Eso supone un riesgo de contagio adicional si impide que Evergrande consiga dinero en efectivo y los acreedores de menor tamaño pueden recuperar menos. El gobierno provincial de Guangdong bien podría ser lo que está obstaculizando el plan de Evergrande de deshacerse de su negocio de gestión inmobiliaria, mientras que a la empresa estatal Yuexiu, postora por las torres de oficinas, también se le dijo que se contuviera. Evergrande no ha comentado ninguna de las dos operaciones.

Es bastante razonable que los cazadores de gangas teman lanzarse a una situación complicada. Sin embargo, corresponde a las autoridades fomentar la confianza necesaria para ayudar a recuperar lo máximo posible. De lo contrario, una situación complicada suele volverse más complicada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías