La inflación es un producto que Procter & Gamble no está impulsando

Aunque sus costes de fabricación subieron un 13%, solo repercutió un 1% a los minoristas; puede permitírselo

Dentífrico Crest, de Procter & Gamble.
Dentífrico Crest, de Procter & Gamble. AFP

Procter & Gamble anunció el martes una subida del 5% en sus ventas trimestrales. Aunque sus costes de fabricación subieron un 13%, solo repercutió un 1% a los minoristas.

Los bloqueos de la cadena de suministro y la subida de costes de los insumos afectan a P&G como a muchas grandes empresas. Así, aunque las ventas fueron mejores que hace un año en salud, e incluso en su históricamente débil negocio de maquinillas de afeitar, los ingresos cayeron un 4%. El CEO, David Taylor, afirma que los problemas seguirán. Es probable que los gastos de flete y materias primas combinados suban en 2.300 millones de dólares, después de impuestos, en su año fiscal, que termina en junio.

No es lo ideal para los accionistas, pero P&G se ha mantenido sin problemas en algunos puntos importantes. Los márgenes de beneficio bruto –un signo indirecto de la prima de los productos de P&G– siguen siendo de casi el 50%. El flujo de caja operativo solo bajó un poco. Con efectivo en el balance, Taylor ha podido subir el dividendo. Sus 17.000 millones previstos en dividendos y recompras para el año superan los 15.000 millones de ingresos estimados.

Tiene dos cosas a favor. Los consumidores no están cambiando sus hábitos por la subida de los precios. Y es suficientemente grande como para sortear algunos problemas de la cadena de suministro. Puede girar fácilmente a otras regiones si las mercancías o los transportistas no están disponibles. El vicepresidente y CEO entrante, Jon Moeller, señaló que se ha convertido en un “cliente muy atractivo” para los proveedores, en parte por su tamaño.

Si la inflación llega a las estanterías, puede permitirse no ser el principal responsable. Al absorber las subidas de costes de los insumos, podría usar los próximos trimestres para mantener los precios bajo control y ganar cuota de mercado frente a empresas más pequeñas que han ido mermando su posición. Su ratio precio-beneficio, de 26 veces, es mayor que la de otras similares como Kimberly-Clark, y está en el extremo superior de su valor histórico. Los inversores tienen grandes expectativas, pero debería de estar a la altura.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías