Una gran apuesta para promover los planes de pensiones de empresa

La estrategia del Gobierno para incentivar los planes de pensiones de empleo, cuyo proyecto estrella es la creación de un nuevo modelo de plan de promoción pública al que pueda acceder todo tipo de trabajadores, ya sean de pymes o incluso autónomos, ya ha generado una respuesta concreta por parte del sector financiero. La iniciativa, que ha surgido en el ámbito de Inverco, la asociación de las gestoras de fondos y planes de pensiones, controlada por la banca, consiste en la puesta en marcha de una gran plataforma que permita acceder a este tipo de productos de ahorro y previsión a todo el tejido empresarial. El proyecto, que se ha traslado como propuesta al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, incluye el desarrollo de sistemas informáticos, centros de atención telefónica y proyectos de promoción y formación en planes de empleo, además de sugerir la creación de incentivos fiscales a las empresas que promuevan este tipo de vehículos. Dado que el enfoque de la iniciativa pasa por promover la inversión bajo criterios de sostenibilidad, mediante una plataforma digitalizada y con el fin de complementar la previsión social pública, podría financiarse con los fondos europeos Next Generation.

La puesta en marcha de un proyecto de esta envergadura, con la colaboración del sector financiero, constituiría el intento más ambicioso hasta la fecha de promocionar los planes de pensiones de empleo en España, donde no han conseguido arraigar como fórmula de ahorro. Tras más de 35 años de regulación y al contrario que en otros países europeos, donde sí han echado raíces, este tipo de productos cuentan en nuestro país con un ahorro acumulado de 37.000 millones de euros para dos millones de partícipes. La gran mayoría de ellos son funcionarios, y dentro del sector privado, trabajadores de grandes compañías, ya que se trata de un vehículo desconocido para la mayoría de las empresas. Los datos apuntan a que el 65% de las pymes de menos de 50 trabajadores ni siquiera ha oído hablar de este instrumento, lo que da una idea del enorme potencial de mercado que tiene la iniciativa si finalmente obtiene el beneplácito del Gobierno.

Dada la reducción forzosa del nivel de protección a que está abocado el sistema público de previsión social, la apuesta por generalizar los planes de pensiones de empleo en el tejido empresarial es una decisión altamente estratégica. Pero ello no debería implicar la reducción de los incentivos a los planes individuales, tal y como decidió realizar hace un año el Ejecutivo. En un contexto como el actual, con una población envejecida y una natalidad bajo mínimos, las políticas de previsión social exigen aunar esfuerzos, nunca restarlos.