China

El Banco Popular de China afirma que el riesgo por la caída de Evergrande es 'controlable'

La declaración aleja de un posible rescate al gigante inmobiliario, cuya deuda total asciende a unos 254.000 millones de euros

El letrero de la sede de Evergrande en Shangai parcialmente iluminado
El letrero de la sede de Evergrande en Shangai parcialmente iluminado

El director del Banco Popular de China, Zou Lan, ha afirmado este viernes que el riesgo por la posible caída de Evergrande es "controlable". Zou ha asegurado en una conferencia de prensa que las autoridades chinas están manejando la crisis con medidas “orientadas al mercado” y de acuerdo al marco legal. La declaración surge en medio de la inestabilidad económica generada por la posible quiebra del gigante inmobiliario, que el 23 y el 29 de octubre enfrenta el vencimiento de dos periodos de gracia para pagar bonos en dólares por el valor de unos 131 millones (113 millones de euros). El representante también ha afirmado que la construcción no debe ser utilizada para estimular el crecimiento a corto plazo. No obstante, ha solicitado a los prestamistas que continúen dando crédito al sector inmobiliario de manera “estable y ordenada”.

La caída de Evergrande comenzó en septiembre, cuando la inmobiliaria reconoció que probablemente no podrá honrar la deuda de alrededor de 254.000 millones de euros que tiene con sus acreedores. Estas declaraciones demolieron sus ya paupérrimas calificaciones crediticias, e hicieron que sus acciones se desplomaran de forma tal que el gigante se vio obligado a suspender su cotización en la bolsa de Hong Kong el 4 de octubre.

Por el momento, Pekín no ha dado indicios de un rescate. El Gobierno de Xi Jinping se ha limitado a inyectar liquidez para estabilizar el mercado en las últimas semanas y a relajar el control sobre los préstamos inmobiliarios. Los pronósticos de Fitch Ratings, S&P y el BBVA, entre otros, auguran que la empresa no pagará a sus acreedores y será liquidada o forzada a una reestructuración por el Gobierno.

La empresa está intentando recaudar dinero para pagar algunas de sus deudas. Este viernes la compañía informó que vendería el 40% de Qumei Home Furnishing, su negocio de producción de muebles, por unos 9,48 millones de euros. Fuentes locales afirman que el gigante estaría negociando también la venta 51% de su subsidiaria Hopson Development Holdings, por un valor aproximado de unos 2.573 millones de euros. Este monto se sumaría a unos 8.241 millones de euros que ya ha recibido tras la venta de su 20% de participación en un banco regional en septiembre y de porcentajes de sus negocios de vehículos eléctricos y tecnología en la primera mitad del año. Sin embargo, todavía no hay señales de que este dinero vaya a ser usado para pagar los próximos vencimientos.

Otras inmobiliarias

La crisis del sector inmobiliario Chino no se resume a Evergrande. Información compilada por Bloomberg revela que las inmobiliarias chinas poseen el 46% de la deuda de bonos de alto riesgo en dólares del mundo. Este viernes, la rentabilidad de los bonos basura provenientes de este sector se situaba alrededor el 20%, su máximo en una década.

En la última semana Fitch Ratings ha degradado a “C” las calificaciones de Modern Land China y Xinyuan Real Estate, otros dos gigantes inmobiliarios que también están en riesgo de no pagar a sus acreedores. Este lunes, Modern Land ha pedido una prórroga de tres meses para pagar una deuda de unos 215,5 millones de euros. Por su parte, Xinyuan ha propuesto pagar solo el 5% de una deuda que vencía el 15 de octubre y canjear el resto por bonos con vencimiento en 2023. Con estas acciones, las compañías se unen a Fantasía Holdings y Sinic Holdings en la lista de inmobiliarias que debido a sus recientes impagos siguen la tendencia de Evergrande. La deuda en dólares combinada de las compañías asciende a unos 2.548 millones de euros.

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