Energía

IFM pincha con su opa a Naturgy pero se conformará con el 10,8% del capital

La acción ha llegado a dispararse un 8%, hasta los 24,7 euros, un 10% por encima sobre el precio de la opa

IFM pincha con su opa a Naturgy pero se conformará con el 10,8% del capital

Criteria ha ganado el pulso a IFM por Naturgy. El fondo australiano se tendrá que conformar con el 10,8% del capital, frente a la horquilla de entre el 17% y el 22,69% que aspiraba a controlar con la opa que lanzó en enero. IFM, no obstante, ha decido continuar adelante con la operación y entrar en el capital, aunque sea con menos del inicialmente programado. De entrada, solo podrá nombrar un representante en el consejo de la gasista, si se respeta la proporcionalidad, y tendrá menos fuerza para lograr dos de los objetivos que anunció: impulsar las inversiones verdes y recortar o eliminar el dividendo.

La acción supera todos sus récords y se dispara un 5,5%, hasta los 24,2 euros poco después de volver a cotizar, después de haber sido suspendida de negociación por la CNMV mientras se comunicaba el resultado de la opa. La amenaza de un eventual desplome se ha esfumado. Las recompras de los fondos que acudieron a la opa con las acciones prestadas y el bajo free float de la compañía propulsan el valor a cotizaciones nunca vistas. El precio actual está un 10% por encima de lo que ofrecía el fondo australiano.

La batalla por Naturgy ha sido también la batalla entre dos ejecutivos. De un lado, Isidro Fainé, hombre clave de la historia empresarial española y expresidente de CaixaBank o de la propia Naturgy cuando era Gas Natural Fenosa. Del otro, un neófito en los bailes corporativos españoles, Jaime Siles, que, como responsable de IFM en España, por el momento ha firmado la toma del 49% de Aqualia y de Aleatica (la antigua OHL Concesiones). La novedad es que esta vez ha perdido el pulso a la veteranía, si bien ha conseguido salvar los muebles.

IFM, que había ofertado 22,07 euros por acción, se ha visto obligado a renunciar a la condición de aceptación mínima de la opa, que había fijado en un 17%. En el folleto remitido a la CNMV, el fondo ya contemplaba esta medida, para lo que afirmaba contar con el beneplácito de los bancos. Accionistas con casi el 70% del capital habían declarado no acudir a la opa, también habco lo harían los consejeros, los empleados o la propia empresa con la autocartera, el fondo australiano necesitaba un fuerte apoyo del 30% del free float para alcanzar ese 17%. Un apoyo que se ha quedado a medio gas.

Esta aceptación del 10,8%, mucho más baja de lo previsto, hace aguas la pretensión del fondo de nombrar a dos representantes en el consejo de administración, manteniendo los actuales equilibrios. Es el mismo número de consejero que cuentan los otros accionistas de la gasista (CVC, GIP y Criteria), pero esta reclamación había sido el principal recelo tanto del consejo de administración como del primer accionista. De hecho, el consejo llegó a acusar a IFM en su informe de poner en jaque el buen Gobierno corporativo y sugirió que esos dos consejeros exigían que pagase una prima de control.

Finalmente, IFM se tendrá que conformar con un solo representante. Pero su 10,8% valdrá su peso en oro. Si une sus fuerzas con los otros dos fondos presentes en el accionariado de Naturgy —CVC y GIP, con un 40% en suma— alcanzarán la mayoría del accionariado. Y controlarán cinco consejeros de los 12 que componen este órgano en la actualidad. Criteria, tras el programa de compras de acciones en el mercado que ha llevado a cabo en los últimos meses, aspira a reforzarse con un tercer consejero.

La opa de IFM se ha encontrado con un enemigo de postín. Se trata de Criteria, el primer accionista de la gasista y dueño del 26,7% del capital. El holding indusrrial que pilota Isidro Fainé no vio con buenos ojos la oferta desde el primer momento. En mayo anunció un programa de compras para llegar hasta el 29,9% del capital, que ha desplegado durante todo el verano y ha presionado a la acción de Naturgy incluso por encima del precio de la opa. Pocas semanas antes del fin del plazo de aceptación de la opa, Criteria reiteró su negativa a acudir a la oferta (la misma decisión que habían tomado los otros dos accionistas más relevantes, CVC y GIP) y su intención por seguir reforzándose en el capital.

El dividendo ha sido el principal caballo de batalla. El responsable de IFM en España, Jaime Siles, llegó a reclamar su eliminación por completo para que las últimas medidas del Gobierno para abaratar la factura de la luz no frustrasen el plan inversor de la compañía. Una propuesta que fue rápidamente respondida por el propio Fainé, quien aseguró que el dividendo de Naturgy era "un pilar fundamental" para ellos.

El otro punto en cuestión han sido los 22,07 euros ofrecidos por el fondo, una vez descontados dos dividendos. El precio estaba un 30% por encima del precio de cotización de enero, pero por debajo de los niveles que alcanzó la compañía antes de la opa. El consejo juzgó el precio ofertado como "razonable", si bien decidió no vender ni una sola de sus acciones y sugirió veladamente una mejora. IFM se parapetó para no hacerlo tras el decreto del Gobierno, que retraía ingresos de las compañías del sector y había provocado una contundente caída en Bolsa de competidores como Endesa o Iberdrola, y Siles llegó a afirmar que, de conocer las medidas del Gobierno, hubiese lanzado la opa a un precio más bajo.

El mercado ya se barruntaba en las últimas jornadas que algo ocurría con la opa de Naturgy. En lugar de sufrir fuertes caídas, las acciones han cotizado al alza. Y, de hecho, el miércoles llegaron a subir un 4%, hasta pulverizar sus propios máximos históricos. Los inversores han visto que la gasista es el oscuro objeto de deseo de, al menos, dos pesos pesados (IFM y Criteria) y han decidido hacer acopio de acciones por si la guerra se mantiene en los próximos meses.

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