El pasillo de compras domésticas de Carrefour está vacío

El fin de las conversaciones para una fusión con Auchan la obligará a expandirse en el extranjero

Carrefour de Saint-Herblain, cerca de Nantes.
Carrefour de Saint-Herblain, cerca de Nantes. reuters

Las opciones de Carrefour en el mercado nacional se reducen día a día. El grupo de supermercados francés ha puesto fin a las conversaciones con su rival francés Auchan en medio de un desacuerdo sobre cómo financiar la operación de 17.000 millones de euros. El Gobierno del presidente Emmanuel Macron había bloqueado previamente una adquisición de Carrefour por parte de la canadiense Alimentation Couche-Tard. El consejero delegado de Carrefour, Alexandre Bompard, podría no tener más remedio que hacer más compras en el extranjero.

Sobre el papel, una combinación entre Carrefour y la empresa familiar Auchan tiene sentido. El dúo se convertiría en la mayor cadena de supermercados de Francia, controlando casi el 30% del mercado, según datos de Kantar. El solapamiento de las tiendas podría permitir al grupo combinado reducir puestos de trabajo y negociar acuerdos más favorables en la cadena de suministro, lo que le ayudaría a defenderse de la competencia de los minoristas de descuento alemanes Aldi y Lidl, así como del gigante del comercio electrónico estadounidense Amazon.

Según una persona familiarizada con el asunto, Auchan ofrecía 21,50 euros por acción de Carrefour, una prima del 34% sobre el precio de cierre de la acción del minorista el viernes. El ahorro de costes, de unos 1.000 millones de euros al año, equivaldría a casi 7.000 millones en moneda actual, una vez deducidos los impuestos del 31%. Esto justificaría cómodamente los 4.300 millones de valor adicional que Auchan iba a entregar a los inversores de Carrefour. Sin embargo, la insistencia del comprador en ofrecer una mezcla de dinero en efectivo y sus propias acciones no cotizadas resultó ser un chasco.

Los beneficios para los accionistas habrían sido a costa de los compradores y empleados franceses. La combinación de los dos gigantes del comercio minorista podría significar menos opciones para los consumidores, mientras que las fuertes pérdidas de puestos de trabajo serían perjudiciales para el Gobierno francés, que bloqueó una posible adquisición de Carrefour por parte de Couche-Tard en enero, a pesar de que casi no hay solapamiento entre las dos empresas.

Ante la creciente competencia y el escaso margen de maniobra en su país, la mejor opción para Bompard puede ser la expansión en el extranjero. La cadena de supermercados francesa podría seguir impulsando su posición en Brasil tras la compra del Grupo Big en marzo. Excluyendo la gasolina, sus ventas en América Latina crecieron casi un 11% en el segundo trimestre, mientras que las ventas francesas aumentaron menos del 5%. Mientras tanto, sin embargo, las acciones de Carrefour, que bajaron ligeramente en la mañana del lunes, seguirán reflejando la falta de oferta en su pasillo de compras nacional.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías