Aeronáutica

Bain y Rolls-Royce negocian ‘in extremis’ la venta de ITP con o sin Sener

El fondo busca inversores españoles para que el Gobierno dé el visto bueno a la operación

Sede de IPT Aero.
Sede de IPT Aero.

Finaliza el plazo de dos meses que Rolls-Royce se había dado con Bain para negociar en exclusiva la venta de ITP. Los últimos flecos por dirimir afectan a la formación de un consorcio con presencia de socios españoles, clave para que el Gobierno dé el visto bueno a la operación.

Bain se alzó ganador de la puja por ITP con una oferta que valoraba la compañía en 1.600 millones. Y sumó en la oferta a algunos inversores españoles, como JB Capital, Sidenor o Sener.

Esta era una condición sine qua non para que la operación obtuviese la autorización del Gobierno. Desde el año pasado, toda toma de más de un 10% de una empresa considerada como estratégica por un inversor extranjero precisa de la autorización del Consejo de Ministros. Y el Gobierno tenía claro que no quería dejar el fabricante de motores para aviones en manos exclusivamente de un fondo extranjero. El plan es formar un grupo sólido de inversores españoles que permanezcan en la compañía cuando el fondo decida desinvertir, preferentemente a través de una salida a Bolsa.

El problema ha llegado por las dudas de Sener, que ya había sido accionista de referencia de ITP hasta 2017. La compañía vasca duda si volver al capital de ITP y Bain trata de encontrar a otro socio español que le sustituye. La idea es ceder en torno a un 30% del capital a sus socios españoles.

Bain se comprometió ayer a mantener el centro de decisión de ITP en Euskadi, el empleo y a desarrollar un proyecto industrial. El lehendakari, Iñigo Urkullu, puso este sábado como línea roja, precisamente, estos objetivos para el futuro de ITP.

En frente aguarda Cinven, que en un consorcio formado junto a Aciturri, quedó en segunda posición en la subasta, organizada por Goldman Sachs y Lazard y en la que también participaron Aernnova, KKR o Platinum. Fuentes del fondo que pilota Jorge Quemada apuntan a que mantiene su interés por mantenerse en el proceso y a la flexibilidad para ampliar el 32% de cuota española con la que cuenta su oferta. El intrincado proceso de venta de ITP apunta así a su final. O, al menos, a entrar hoy en una nueva fase.

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