Infraestructuras

El PSOE intentó frenar la reforma de los alquileres de Aena con rebajas hasta julio

El operador iba a ampliar el recorte del 50% en la RMAG y su última oferta ya alcanzaba hasta la conquista del 70% del tráfico de 2019

Viajeros ante una tienda de Dufry.
Viajeros ante una tienda de Dufry.

Fue calificada el jueves de prepotente en el Congreso por cerrarse a negociar los alquileres con sus inquilinos, pero Aena trató de salvar su negocio comercial hasta el último minuto cediendo ventajas a sus comerciantes.

Fuentes cercanas a las conversaciones aseguran que el Grupo Socialista ofertó al resto de formaciones en la Cámara Baja frenar la enmienda que recorta las rentas garantizadas de Aena para activar un nuevo plan de alivio a los arrendatarios. Tendría rango de ley.

La propuesta fue rechazada por los interlocutores, que acabaron sacando mejor trato para los comerciantes, pero asestando un duro golpe a la empresa pública y sus accionistas.

La propuesta socialista fue rechazada por los interlocutores, que acabaron sacando mejor trato para los comerciantes, pero asestando un golpe a Aena

Hasta ahora, los establecimientos de los aeropuertos habían accedido a la exención de los alquileres entre el 15 de marzo y el 20 de junio de 2020. A partir de ese día, y hasta final de este mes, Aena recortaba en un 50% la renta mínima anual garantizada (RMAG). Ya el 1 de octubre, el operador aeroportuario volvía a cobrar el 100% de lo estipulado por contrato.

El 15 de septiembre prosperó en el Senado la enmienda que buscaba reformar la RMAG con bajadas parejas a la caída del tráfico aéreo hasta que este recupere los niveles de 2019. Aena y el Grupo Socialista reaccionaron con el diseñó de un plan que evitara el quebranto a Aena y ayudara a los comerciantes.

La primera oferta negociada en el Congreso pasaba por mantener el ajuste del 50% hasta marzo de 2022. Periodo que se extendía hasta julio en el caso de los aeropuertos cuyo tráfico dependiera en un 60% o más de vuelos externos al espacio Schengen. Así, se extendía la garantía de rebaja allí donde más se depende del viajero de largo radio, que es el que más despacio se recupera.

La sugerencia no encandiló ni a grupos políticos ni a los empresarios que pagan alquileres a Aena. Pero los socialistas dieron un paso más: igualar el descuento en la RMAG a la caída del tráfico respecto a 2019, pero el previsto en el actual Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) y no el volumen récord que Aena tuvo en realidad.

Esto se debe a que muchos de los comerciantes firmaron sus contratos de concesión teniendo en cuenta las estimaciones de viajeros y no una cifra real que terminó convirtiéndose en histórica para Aena.

En este caso, la propuesta vencería cuando se alcanzara el 70% de la actividad, esta vez la real, en la red de aeropuertos en 2019.

Este planteamiento in extremis tampoco prosperó. Comenzó la votación de la enmienda en el Pleno del Congreso y el resultado a media tarde del jueves fue claramente a favor de un recorte superior en la RMAG. Todo un gol por la escuadra para los inquilinos de Aena, pero que podría ser revisado ante la justicia. De hecho, uno de los argumentos del PSOE a favor de sus propuestas es que la compañía pública comulgaba con ellas.

Las 120 empresas que pueblan los pasillos de las terminales con sus comercios, restaurantes y servicios financieros obtuvieron el obligado perdón de Aena a las rentas del 15 de marzo al 20 de junio de 2020. Y una rebaja igual al desplome del tráfico respecto al de 2019. Solo en 2020 la caída fue del 72%, manteniéndose en esos términos hasta el verano. Esta medida de alivio otorgada por el Congreso alcanza hasta que cada establecimiento vea recuperado el volumen de tráfico de 2019 en su aeropuerto. Un hito que Aena prevé pare el cierre de 2025. El impacto en las ventas de la empresa estatal se ha cifrado en 1.500 millones de euros entre 2020 y 2025.

Normas
Entra en El País para participar