Restauración

Los fundadores del restaurante Bel Mondo levantan 100 millones para pagar la cuenta por QR

Impulsarán el desarrollo de su app Sunday, que desde abril ha recaudado 120 millones

Imagen del funcionamiento del sistema de pago
Imagen del funcionamiento del sistema de pago

Pagar la cuenta en segundos, desde el móvil y sin necesidad de que el camarero tenga que traer la cuenta y el datáfono a la mesa. Es la idea que la pandemia inspiró a los fundadores del grupo de restauración Big Mamma, cuyos 17 restaurantes de comida italiana repartidos entre Francia, Reino Unido y España, se han convertido un fenómeno por su propuesta y su llamativa decoración. En el caso español tiene dos restaurantes en Madrid, Bel Mondo y Villa Capri, donde encontrar una mesa libre es una misión casi imposible. 

Esa idea tomo tomó forma en abril a través del lanzamiento de una app, Sunday, y que desde entonces ha levantado 120 millones de euros en dos rondas de financiación. En la última, recién concluida, han atraído 100 millones, con las firmas de inversión Coatue y DST Global liderando las aportaciones. También han participado "otros inversores de alto perfil de las industrias de la hostelería, la restauración, la hospitalidad y la tecnología", dice la compañía.

"Estamos sorprendidos muy positivamente por el éxito y la demanda que está teniendo nuestra solución", explica a este periódico uno de los cofundadores de Big Mamma, Tigrane Seydoux, que junto a Victor Lugger iniciaron el negocio en 2013.

Tigrane Seydoux, Christine de Wendel y Victor Lugger , creadores de la app Sunday
Tigrane Seydoux, Christine de Wendel y Victor Lugger , creadores de la app Sunday

 "Alcanzar 100 millones en una ronda en menos de seis meses es un récord. La hostelería es un mercado enorme, con un potencial de contratación gigante en Europa y EE UU", afirma. Para el lanzamiento de su solución de pagos, los fundadores de Big Mamma se han apoyado en Christine de Wendel, especialista en comercio electrónico y que fue responsable del mercado francés en Zalando, donde se llegó a sentar en el comité de supervisión. También fue directora de operaciones del marketplace de bricolaje ManoMano.

Entre los tres han ideado una propuesta que, según explica Seydoux, permite pagar la cuenta en menos de 10 segundos a través de un código QR, sin necesidad de que el cliente se descargue ninguna aplicación ni que el camarero tenga que traer el recibo a la mesa. Sí tiene que tener un lector de códigos QR y un gestor de pagos como Apple Pay o Google Pay. O una tarjeta metida en su smartphone.

"Empezamos con este sistema en nuestros restaurantes, y vimos que el 80% de los clientes optaban por ella en lugar del efectivo o la tarjeta. En muy poco tiempo se han adherido 1.500 restaurantes y lo han utilizado un millón de clientes, y calculamos un volumen de transacciones para este año de más de 1.000 millones de dólares", describe Seydoux. De esos 1.500 restaurantes, 400 están en España, y el objetivo para el próximo año es alcanzar los 4.000, ya sean negocios independientes, cadenas o de estrella Michelin. 

"Tenemos comprobado que el uso de la aplicación por parte del restaurante eleva entre un 10% y un 12% el ticket medio, porque el tiempo que se gastaba en gestionar el pago de la cuenta se usa ahora para pedir un café o un postre más. Se ahorran entre 10-15 minutos y aumentan un 40% las propinas al personal, porque los camareros pueden dedicar el tiempo a atender y dar la mejor experiencia a los clientes". Los fondos recaudados en esta ronda también se usarán para ampliar el equipo humano de la compañía, con la contratación de 50 personas en España. "Perfiles tecnológicos, de operaciones, de comunicación... España ha mostrado una muy buena atracción. El sector de la hostelería es crucial en la economía del país. Queremos acelerar esa implementación en los restaurantes españoles". A nivel global el objetivo es llegar a 15.000 restaurantes el año que viene.

El cofundador de Big Mamma garantiza que para los restaurantes que contratan el sistema, su coste es "como mínimo, equivalente al coste que les supone gestionar el datáfono con un banco. Los restaurantes gastan demasiado dinero en alquilarlo y en las comisiones que pagan. Ofrecemos rapidez a un coste equivalente más bajo y sin un coste fijo. Pagan solo de forma variable un porcentaje cuando el cliente paga la cuenta a través del sistema", resume. En España, se han aliado con empresas como Revo, ICG, Agora, Lightspeed, BDP o Ikentoo, que ofrecen soluciones de pago en el punto de venta.

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