Tribuna

Los Intocables de Eliot Ness

Andalucía ha aprobado la creación de una Oficina Anticorrupción

Seguramente muchos de nosotros hemos pasado alguna vez por delante de un establecimiento en el que un discreto cartel anunciaba lo siguiente: “Se busca (…) Razón aquí”, y no hemos reparado en el mismo.

Sin embargo, estamos convencidos de que no solo nos detendríamos sino que, con gran destreza, sacaríamos nuestros móviles para inmortalizar la imagen si desde la fachada del Parlamento de Andalucía viéramos colgar un gran cartel anunciando “Se busca Eliot Ness e intocables. Razón aquí.

Pues vayamos preparando nuestros móviles, pues casi un siglo después y a 7.000 kilómetros de distancia (los que no separan de Chicago), Andalucía busca a su Eliot Ness (e intocables).

Y es que hace unos días el Pleno del Parlamento andaluz aprobó la Ley de lucha contra el Fraude y la Corrupción en Andalucía y Protección de la persona denunciante, la cual contempla la creación de una “Oficina Anticorrupción” en Andalucía que deberá ser dotada, como corresponde, de un equipo humano del máximo nivel y que esté a la altura de las circunstancias (efectivamente, nuestra “Prohibition Bureau” adaptada al siglo XXI).

De acuerdo con el Proyecto de Decreto por el que se crea la Oficina para la Prevención de la Corrupción en la Comunidad Autónoma de Andalucía, esta “Oficina Anticorrupción” tendrá como objeto investigar posibles casos de corrupción y la prevención general a través de recomendaciones, sensibilización y formación, extendiendo su ámbito de actuación, entre otras, a la Administración de la Junta de Andalucía y sus agencias, a empresas y otras entidades públicas o privadas y particulares, que sean o hayan sido licitadores, contratistas, concesionarias o beneficiarias de subvenciones, o se les hayan otorgado créditos, avales o cualquier otro tipo de ayuda, beneficio o prestación o hayan obtenido permisos o licencias, de la Administración de la Junta de Andalucía

No se lo tomen a mal si en próximas fechas el propietario de un “chiringuito financiero” en Andalucía (nuestro equivalente a los célebres “speakeasy” que vendían bebidas alcohólicas de manera ilegal durante la Ley Seca) le invita a ir desalojando el “establecimiento”, pues las reglas finalmente parecen haber cambiado.

Otro elemento reseñable es el hecho de que dentro de las funciones de la “Oficina Anticorrupción” esté la de tramitar las denuncias que se le presenten y asesorar legalmente a los denunciantes en los aspectos y cuestiones relacionados con su denuncia, además de tramitar la solicitud de medidas de protección de los denunciantes.

Adicionalmente, los denunciantes podrán solicitar que se guarde la confidencialidad sobre su identidad, y el personal de la Oficina, como no podría ser de otro modo, estará obligado a mantenerla, excepto en el caso de recibir el correspondiente requerimiento judicial. Asimismo, la “Oficina Anticorrupción” vigilará que las personas denunciantes no sufran un menoscabo en su entorno laboral o sean sujetos de cualquier forma de perjuicio o discriminación.

Toda esta regulación relativa a la protección del denunciante está muy alineada con la Directiva (UE) 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, también conocida como “Directiva whistleblowing” y que se encuentra pendiente de transposición en el ordenamiento jurídico español, la cual establece en su artículo 19: “Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para prohibir todas las formas de represalias contra las personas (…) incluidas las amenazas de represalias y las tentativas de represalia (…).”

Desde aquí, desearle el mayor de los éxitos a nuestro particular Eliot Ness y a sus intocables. Una vez elegidos, ya solo nos quedará saber si alguien querrá hacer el papel de Al Capone (candidatos al casting lamentablemente no faltarán).

Juan J. Valderas es Managing Director en Alvarez & Marsal y Hugo Sutil es Director en la firma