Rescate en el limbo

Los clientes de Abengoa inician la ejecución de parte de los avales bancarios por 800 millones

Las garantías que han saltado en varios proyectos suponen más del 5%

Una de las torres de la plataforma solar Solúcar, propiedad de Abengoa, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla). EFE
Una de las torres de la plataforma solar Solúcar, propiedad de Abengoa, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla). EFE EFE

El rescate interminable de Abengoa entra en una fase decisiva. Los clientes del grupo de ingeniería han comenzado a ejecutar avales ligados a la construcción de proyectos en más de 30 países. Los daños están, de momento, controlados, con algo más del 5% de los casi 800 millones comprometidos por la banca (unos 45 millones), según fuentes financieras. La empresa celebrará el próximo 1 de octubre su junta de accionistas, a la espera de que la SEPI bendiga con 249 millones el plan de salvamento de Terramar o de que surja otro rescatador.

El deterioro de las cuentas y los negocios de Abengoa es notable. El nonato rescate que debió haberse ejecutado hace más de un año ha provocado tensiones de tesorería y falta de garantías del grupo de ingeniería de cara a la captación de negocio nuevo. Y una de las cuestiones más temidas por los acreedores ha comenzado a ocurrir: los clientes han comenzado a ejecutar parte de los avales concedidos por la banca por incumplimientos en los plazos de construcción. A cierre de 2019, las últimas cuentas publicadas, el importe en garantías comprometido por las entidades financieras sumaba 767 millones de euros.

Los proyectos con las garantías ejecutadas siguen en construcción

Las fuentes consultadas señalan que las ejecuciones son, de momento, menores y que los proyectos vinculados a ellas siguen adelante por lo que, en el mejor escenario, se podrán recuperar los importes que los clientes han exigido a las entidades financieras ante los incumplimientos de los contratos de Abengoa. O, mejor dicho, de Abenewco 1, la filial operativa del grupo y la que está en el ojo del huracán de cara a un posible salvamento. De momento, solo hay uno por escrito: el de Terramar. El fondo con sede en California ofrece 200 millones de euros, 140 millones en préstamos y otros 60 millones en capital que irían a pagar créditos. Su objetivo es quedarse con el 70% de la filial con los activos, con el crucial apoyo de la SEPI y también de la aseguradora Cesce, que debe blindar avales por unos 300 millones de euros.

Los acreedores de una parte de la deuda de Abengoa llevan concediendo bulas (waivers) que permiten que no haya ninguna consecuencia por el impago de 164 millones de euros desde que vencieron el pasado marzo. El 24 de septiembre es la nueva fecha marcada en el calendario. Pero las fuentes consultadas señalan que lo lógico, llegados a este punto, es que las partes involucradas esperen al desenlace, para bien o para mal, de la solución plantada para Abenewco 1.

Grant Thornton y PKF Attest determinarán si Abenewco 1 puede acceder a la SEPI

La pelota está ahora en los despachos de las consultoras Grant Thornton y PKF, que deben determinar si la compañía puede optar a las ayudas del Fondo de Solvencia de Empresas Estratégicas. Está previsto que esto se conozca en los próximos días y que marque un punto de inflexión en el proceso. Uno de los requisitos para acceder a la SEPI es que la firma no estuviera en crisis antes de diciembre de 2019, pero Abengoa firmó ese año un rescate y otro en 2017.

Cuadratura del círculo

La buena noticia es que los expertos consultados señalan que la situación de la filial es distinta de la de la matriz, Abengoa SA, suspendida de cotización desde el pasado 14 de julio. Esta última tenía un pasivo en 2019 de 1.007 millones, de los que 354 eran deudas con empresas del grupo. El administrador concursal, EY, intenta la cuadratura del círculo. Trata de lograr liquidez antes de que se selle el rescate, de salvar la matriz con quitas de hasta el 95% –Abengoa SA, además, volvería a la Bolsa si retiene, como es el deseo del administrador concursal, un porcentaje de Abenewco 1–, como publicó CincoDías el 5 de septiembre, y lo más importante de forma destacada, puesto que es la piedra de bóveda de todo lo anterior: el salvamento de la filial que agrupa el negocio.

Terramar tiene en su hoja de ruta que la SEPI dé el visto bueno a lo largo del mes de noviembre. El administrador concursal, por su parte, considera que el plazo para presentar ofertas de rescate alternativas a las del fondo estadounidense debe finalizar la próxima semana. Pues no habría tiempo material para una respuesta de la SEPI. Los minoritarios liderados por AbengoaShares, por Clemente Fernández y con más de un 21% de Abengoa SA, tratan de armar una oferta de rescate alternativo.

Que el dinero vaya a la empresa

  • Minoritarios. La junta de accionistas convocada para el 1 de octubre para aprobar las cuentas de Abengoa de 2019 se avecina complicada. La agrupación AbengoaShares se ha opuesto con uñas y dientes a la propuesta inicial de mayo de 2020 pergeñada por el entonces presidente Gonzalo Urquijo así como a la de Terramar, aunque este último inversor debe presentar un plan de viabilidad de la compañía y otro de devolución de ayudas si quiere acceder al dinero público. Fuentes próximas a AbengoaShares señalan que su objetivo es que el rescate vaya al negocio y no a devolver créditos de Abenewco 1, como ocurre con la oferta de Terramar.
  • Filial. La sindicatura defiende que sea la filial la que cotice en Bolsa y no la matriz con una participación en Abenewco 1, como ocurre con Pescanova y su 0,34% en Nueva Pescanova. La junta votará la designación como consejeros de Clemente Fernández, líder de la agrupación, y de Joaquín Martínez Sieso, expresidente de Cantabria.
  • Bancos. Entre los acreedores de Abengoa están Santander, CaixaBank y Crédit Agricole. También, los fondos KKR, Blue Mountain, Alden y Melqart.
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