IAG cruza los dedos, pero la normalidad aún está lejos

El gran peligro es que una recuperación lenta desvíe sus planes de desapalancamiento

Avión de British Airways en Split (Croacia).
Avión de British Airways en Split (Croacia). reuters

La decisión de IAG de no pasar el sombrero de nuevo entre sus accionistas parece la correcta, pero...

A diferencia de Lufthansa, que presentó el domingo una emisión de derechos por valor de 2.100 millones, la dueña de British Airways nunca ha tenido que aceptar ayudas estatales que haya que devolver. Con 10.000 millones de liquidez, tampoco hay riesgo inmediato de crisis. El gran peligro es que una recuperación lenta desvíe sus planes de desapalancamiento.

La deuda neta de la aerolínea, que era en junio de 12.100 millones, asusta por las restricciones actuales y el recorte de los presupuestos para viajes de negocios. Pero los analistas encuestados por Refinitiv predicen que la compañía generará un ebitda de 3.500 millones en 2022. Eso sugiere un apalancamiento de 3,5 veces, justo por debajo de las 3,6 que tenía IAG en 2012, tras la crisis financiera. Dos años después, la ratio estaba por debajo de 2. Luis Gallego espera que se repita la situación. Pero los optimistas de la aviación tienen últimamente la costumbre de equivocarse.

EE UU
La decisión de Joe Biden de abrir las fronteras de Estados Unidos a los viajeros extranjeros vacunados llega con mucho retraso, pero, al menos para las aerolíneas europeas, es perfectamente oportuna. Los accionistas de Lufthansa tienen de repente algo positivo a lo que agarrarse. Las acciones de la compañía alemana subieron un 6%. IAG, un 10%. Ello supone un alivio para Gallego.

Con la apertura de los cielos estadounidenses a partir de noviembre, la recuperación de los viajes transatlánticos debería de acelerarse. Aunque los países europeos admitieron turistas estadounidenses vacunados durante el verano, aproximadamente el 60% del tráfico transatlántico comienza en el lado oriental del charco. Sin embargo, los viajes de negocios pueden haber recibido un golpe permanente, ya que los ejecutivos prefieren Zoom para todas las citas, excepto las de más alto nivel. Las acciones de IAG han bajado un 60% con respecto a los niveles anteriores a Covid, lo que sugiere que la vuelta a la normalidad aún está lejos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías