Tribunales

Los controladores demandarán a Enaire por las rescisiones de contratos a los 65 años

USCA presentará una denuncia colectiva ante la Audiencia Nacional, y los afectados lo harán de forma individual

Controladores aéreos de Enaire.
Controladores aéreos de Enaire.

El choque entre Enaire y los controladores, por la rescisión de nueve contratos de trabajadores de 65 años en las últimas semanas, va camino de los tribunales. El sindicato USCA habla de despidos, mientras que la empresa pública se refiere a jubilaciones forzosas al alcanzar la edad prevista en la Ley 9/2010, que regula los servicios de tránsito aéreo.

El colectivo sindical decidió ayer, en su comité ejecutivo, demandar a Enaire ante la Audiencia Nacional en defensa de los afectados y buscando un respaldo judicial que evite nuevas salidas. Entre los controladores señalados se ultiman denuncias de carácter individual que se esperan a lo largo de esta semana.

La dirección de Personas de Enaire remitió en agosto notificaciones a los nueve empleados, comunicando la conclusión de la relación laboral independientemente de los años cotizados. Los abogados de USCA mantienen que “la extinción del contrato por jubilación no es válida cuando el trabajador no puede acceder a la prestación contributiva de jubilación”. Y este es el caso.

Enaire comunicó en agosto a nueve empleados la jubilación forzosa independientemente de los años cotizados

Tal y como adelantó Cinco Días, la dirección de Enaire trasladó el viernes a la representación de la plantilla que buscaría una solución. Un compromiso que ha frenado otras acciones sindicales. Se trata de garantizar una pensión para este colectivo especial en la futura Ley de la Seguridad Social.

Como solución, el sindicato reclama que los empleados puedan completar el periodo de cotización desempeñando otras labores. Enaire, por su parte, intentará que los controladores que tengan que salir a los 65 años tengan la garantía de que recibirán una pensión.

En el pasado ya hubo demandas de trabajadores por entender que la finalización de un contrato por cuestión de edad es discriminatoria. La empresa ganó con el respaldo del punto 3 de la Disposición Adicional cuarta de la Ley 9/2010, que fija que la jubilación de los controladores es obligatoria, sin excepción alguna, a los 65 años. Un mandato que se impone al artículo 175 del convenio, que recoge que la salida se producirá a esa edad “siempre que el trabajador afectado tenga cubiertos los periodos mínimos de cotización”.

La Abogacía General del Estado respaldó en agosto la finalización de la relación laboral conforme a la citada Ley 9/2010. Enaire cuenta con 2.200 efectivos en el control; en lo que resta de ejercicio alcanzarán los 65 años 23 afiliados al USCA, y el próximo año, otros 50 llegarán a la jubilación forzosa.

Normas
Entra en El País para participar