Transporte

Las aerolíneas rechazan una prórroga que dé margen a un pacto sobre las obras de El Prat

La asociación ALA reclama la aprobación del nuevo DORA antes del 30 de septiembre

El presidente de la ALA, Javier Gándara.
El presidente de la ALA, Javier Gándara.

La voz del sector aéreo, a través de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), ha sido clara esta mañana al oponerse a cualquier ampliación del actual periodo regulatorio, regido por el primer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), que permita una negociación sobre la ampliación de Barcelona-El Prat.

La regulación recoge la posibilidad de aplazar un año la entrada en vigor de un nuevo quinquenio regulado, en el que se marcan las inversiones de Aena y la senda tarifaria que afectará a las compañías aéreas. De hecho, la posibilidad de ampliar el actual DORA estuvo sobre la mesa a primeros de año ante el duro impacto de la pandemia y la dificultad para prever el tráfico aéreo a cinco años vista, pero esa posibilidad quedó descartada con la llegada de la vacuna y cierta reactivación de la actividad. Aena, la CNMC y el sector se encontraban en un escanario algo más claro para tratar inversiones y tarifas hasta finales de 2026.

La Dirección General de Aviación Civil ultima el DORA 2 para ser aprobado en Consejo de Ministros el día 28. La incógnita a solo dos semanas de este hito es si se incluirá el proyecto de ampliación de El Prat, para el que se habían previsto partidas por 120 millones en el quinquenio que va de 2022 a 2026. Ha sido el choque entre administraciones sobre el plan de construcción el que ha frenado, de momento, la iniciativa.

El Ministerio de Transportes defiende el pacto del 2 de agosto alcanzado con la Generalitat, en el que figura la extensión de la pista corta de El Prat, la que da al mar, en 500 metros. Desde el Govern, fue el propio presidente Pere Aragonès, el que reclamó más detalles sobre el impacto del proyecto en el área protegida de La Ricarda, en el delta del Llobregat. Una posición que fue tomada desde Madrid como una quiebra de la confianza.

El retraso de la entrada en vigor del DORA 2, a juicio de ALA, sumaría incertidumbre a un sector que requiere de estabilidad y visibilidad en los próximos años para encauzar la recuperación, prevista entre 2023 y 2024.

Obras hasta 2030

La hipótesis de ampliar a seis años el periodo del primer DORA surge después de que el Gobierno anunciase la suspensión de la ampliación de El Prat. Una obra que saltaría al tercer DORA con otros 1.500 millones de inversión y con su final previsto en 2030. La propia ministra de Transportes, Raquel Sánchez, se encargó ayer de descartar la prórroga y aseguró que la vuelta de Generalitat al acuerdo del 2 de agosto permitiría lanzar la mejora de la capacidad de El Prat en el quinquenio regulado que arranca el 1 de enero de 2022.

Las estimaciones de Aena pasaban por elaborar el plan director y tramitar los permisos ambientales, en colaboración con la Generalitat de Cataluña, en los tres primeros años del DORA 2. Las actuaciones a pie de pista comenzarían ya en 2025. El objetivo es que Barcelona-El Prat pase de una capacidad de 55 millones de viajeros, que quedó prácticamente cubierta en 2019, a un nuevo techo de 73 millones.

El presidente de ALA, Javier Gándara, ha afirmado que “las compañías aéreas se muestran en contra de prorrogar el actual DORA, cuya vigencia finaliza este año, pues iría en contra del espíritu de la propia regulación aeroportuaria, que es el de construir un marco de estabilidad y predictibilidad en los próximos cinco años”. Desde ALA se advierte que la ampliación del primer quinquenio regulado supondría “retomar los procesos de consultas y comenzar de nuevo casi de cero”.

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