Inversión en Europa

Los mercados, en guardia ante el sucesor de Merkel en Alemania

La coalición resultante deberá lidiar con la vuelta a una mayor ortodoxia económica, con una deuda disparada en el Sur de Europa y con la amenaza de subida de los tipos

Angela Merkel esta semana en su última sesión en el Parlamento alemán tras 16 años como canciller.
Angela Merkel esta semana en su última sesión en el Parlamento alemán tras 16 años como canciller.

Han sido 16 años de fuertes crisis –la financiera de 2018, la crisis del euro, el Brexit y del Covid-19– que la canciller alemán Angela Merkel ha sorteado con éxito. Pero a partir de las elecciones del próximo 26 de septiembre, Merkel será ya solo parte del pasado, tanto para sus compatriotas como para el resto de europeos que tenían en la líder del partido democristiano (CDU) un referente de seguridad y compromiso con la eurozona.

"En su país será recordada por reducir el paro desde los cinco millones de 2005 hasta los 2,5 millones actuales, por la rebaja de la deuda que alcanza el 69% del Producto Interior Bruto y también por una precarización del mercado de trabajo con la creación de los minijobs", explica el profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), Aurelio García.

Pero el tiempo de Merkel ya ha terminado y también –a decir de últimas encuestas– el de su partido liderando esa gran coalición entre democristianos y socialdemócratas (SPD) tan fructífera para Alemania y tan imposible en países más al sur del Viejo Continente. Los sondeos ven más probable que la iniciativa de formar Gobierno caiga del lado del SPD.

Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS para España considera muy difícil una reedición del pacto entre la CDU, cuyo candidato es ahora Armin Laschet y el socialdemócrata SPD a cuyo frente está Olaf Scholz, actual ministro de Finanzas. Tampoco ve muy viable un acuerdo de Gobierno de Scholz con la izquierda (Die Linke). Para este experto, "conservadores, liberales y verdes formarían una coalición –Jamaica– con menos discrepancias de las que pudieran surgir entre los socialdemócratas y los liberales de Christian Lindner del FDP, acompañados de los verdes (Grünen)", explica.

Una de las posibles alianzas que se barajan es la llamada del semáforo –SPD, el Partido Demócrata Libre (FDP) y los Verdes– en la que Goldman Sachs ve una gran coincidencia en política exterior con los partidos favorables a Estados Unidos y a la OTAN, descartando que se llegase a un acuerdo con la izquierda, más proclive a mirar a Rusia en sus relaciones exteriores. La coalición del semáforo "probablemente tendría más dificultades en el plano económico. Mientras que los Verdes y el SPD favorecen una mayor inversión pública y una relajación de las reglas fiscales nacionales y de la UE, el FDP (liberales) aboga por un retorno al statu quo anterior con un freno de la deuda vinculante en el país y un estricto cumplimiento de la Estabilidad y Pacto de Crecimiento a nivel de la UE", explican sus expertos en un reciente informe.

Pero las alianzas están abiertas y con la experiencia de acuerdos muy minuciosos como los producidos en Alemania hasta ahora, la formación de un Gobierno podría dilatarse hasta 2022. Mark Nash, gestor de renta fija de Jupiter AM, ve posible que los liberales del FDP finalmente acordaran un Gobierno con SPD y los verdes, lo que en su opinión "aumentaría las posibilidades de una ortodoxia fiscal más generosa, sería un gran impulso para la economía global y encajaría con las recientes tendencias políticas populistas de que los déficits no importan", concluye.

Los expertos coinciden en que un Gobierno liderado por el SPD abriría la mano en cuestiones fiscales también en la eurozona. Scholtes dibuja un escenario de victoria de los socialdemócratas que afectaría sobre la discusión del pacto de estabilidad y de crecimiento –en suspenso por la crisis del Covid-19 hasta 2023– prevista para el próximo año en la eurozona. "El objetivo del 60% de la deuda es inalcanzable y los socialdemócratas serán más flexibles si llegan al Gobierno. Además, el objetivo del déficit público del 3% se estableció cuando los tipos estaban por encima de la inflación, lo que provocaría un efecto de bola de nieve y ahora con tipos negativos el objetivo se puede relajar". Y añade: "En cuanto al equilibrio presupuestario, es probable que las inversiones para la transición ecológica queden fuera del déficit público. Algo que podría hacerse extensible al conjunto de países de la eurozona", concluye.

Sebastien Galy, responsable de estrategia macroeconómica en Nordea AM no descarta cualquier tipo de coalición, pero si es liderada por Scholz ve poco probable que la regla del presupuesto equilibrado desaparezca. "Debería ser más favorable a la periferia en una crisis, incluso a través del BCE. Lo que podemos esperar son mayores intervenciones y regulación, muy probablemente en la vivienda, así como en el clima, en parte bajo la presión de los verdes", explica.

Más crisis

El experto de Nordea no descarta "otra crisis financiera, ya que la burbuja de deuda en la que nos encontramos finalmente se reiniciará y las probabilidades de que Alemania esté dispuesta a gastar para salir de este posible shock son buenas", concluye.

La vivienda es una de las claves a nivel interno de las nuevas elecciones, junto con la mejora del mercado laboral tras la implantación de los minijobs, la consolidación de la banca, con especial atención a las cajas de ahorros, el envejecimiento y el cambio climático. Robert Schramm-Fuchs, gestor de Janus Henderson, considera que las viviendas de alquiler pueden estar sometidas a restricciones aún más estrictas para limitar los aumentos de precios de alquiler. "Del mismo modo, parece muy probable que se produzca una salida más temprana del carbón en la política energética", afirma.

A decir de los expertos, los eurobonos no estarán en la agenda del nuevo Gobierno alemán, al menos en los primeros compases. Explican que primero se deberá probar cómo han materializado los distintos países las ayudas fiscales por la crisis del Covid-19 y sus planes de ortodoxia tras el paréntesis que abrió la pandemia. Aurelio García apunta que habrá que esperar a que todo esté más equilibrado y considera la deuda europea como la máxima preocupación, "mucho más que los déficits".

Por último, los analistas de Barclays, que califican de único en la historia un tripartito en el Gobierno alemán, indican que si en los acuerdos se involucran todos (CDU, SPD, Verdes y FDP) "no implicaría cambios importantes en las políticas económicas y europeas alemanas, aunque es posible un punto de inflexión en el caso de que tanto el SPD como los Verdes estén en una coalición, lo que podría conducir a una retorno más lento al equilibrio fiscal y una posición ligeramente más abierta sobre la integración europea", explican.

Habrá que esperar a los resultados del domingo 26 de septiembre para empezar a encajar las posibles coaliciones que se deben formar a tenor de las encuestas actuales. Eso sí, como dicen los analistas, en Alemania los cambios políticos afectan mucho menos que en otros países. En palabras del gestor de Janus Henderson tendrá "muchas menos consecuencias que el cambio del presidente Trump al presidente Biden".

Olaf Scholz, el líder socialdemócrata

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Candidato del SPD. El abogado laboralista Olaf Scholz (Osnabrück, 1958) es el candidato del partido socialdemócrata SPD y actual vicecanciller y ministro de Finanzas en el Gobierno de coalición con los democristianos de Angela Merkel. En el primer Ejecutivo de Merkel fue nombrado en 2007 ministro de Trabajo y Asuntos Sociales. En 2019, Scholz se postuló junto a Klara Geywitz, para el liderazgo dual del SPD y perdieron en la segunda vuelta. Pese a ello, el 10 de agosto de 2020, el ejecutivo del PSD acordó nominar a Scholz para ser el candidato del partido. Los analistas políticos atribuyen su repunte en las encuestas tanto a su discurso sólido como a la mala campaña de Armin Laschet, su rival de la CDU.

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