Un paso más para poner el cascabel al mercado de las criptomonedas

La complejidad de estos activos y su vertiginoso crecimiento aconseja avanzar hacia una normativa internacional y coordinada

El Banco de España última estas semanas una iniciativa para intentar poner un cascabel al incontrolable mercado de las criptomonedas. El supervisor prevé que a finales de octubre comience a funcionar el registro de proveedores de servicios de cambio de moneda virtual por moneda fiduciaria y de custodia de monederos electrónicos, en el que deberá inscribirse toda la operativa realizada con divisas virtuales, desde la compraventa a la custodia y el almacenamiento. La creación del registro está amparada por la ley de blanqueo de capitales con el fin de prevenir el uso de estos activos para regularizar dinero negro, así como reforzar el control tributario sobre las operaciones llevadas a cabo con criptomonedas, las cuales se han convertido en una fuga de agua para la recaudación fiscal. Todos los operadores del mercado tendrán que inscribirse, siempre que la base, dirección o gestión de su actividad radique en España, independientemente de su nacionalidad y del lugar donde residan sus clientes. Como en el caso de las entidades bancarias, la no inscripción acarreará una sanción, que puede llegar a los 10 millones de euros.

La eclosión de las criptomonedas en los mercados financieros de todo el mundo ha dejado de ser un fenómeno exótico para convertirse en un polo de potente atracción para inversores de todo tipo, como también en una fuente de problemas para los gobiernos, por su potencial para la especulación a gran escala, los fraudes piramidales, la evasión fiscal y el blanqueo de capitales. Actualmente hay varias causas abiertas ya en distintos tribunales españoles, entre ellos la Audiencia Nacional, por presuntos fraudes llevados a cabo con estos activos.

El registro que ultima el Banco de España, junto a la circular sobre publicidad que prepara la CNMV, reforzarán el control sobre las criptomonedas y aumentarán la escasa protección de los pequeños inversores que deciden operar con estos activos. Pero experiencias como la de Reino Unido con la plataforma de negociación de criptodivisas Binance, la cual está haciendo oídos sordos a la prohibición de operar en el país, auguran que las leyes nacionales serán necesarias, pero no suficientes para controlar un mercado que está creciendo en la sombra. Tanto Europa como EE UU trabajan en regulaciones propias en un intento de poner orden en el desordenado mundo de los criptoactivos. Sin embargo, la complejidad de este mercado y su vertiginoso crecimiento aconsejan avanzar hacia una normativa internacional y coordinada que permita ejercer la supervisión con mayores garantías, limitar operaciones con fines ilegales y desarrollar algún tipo de protección para los inversores más vulnerables.