Los pisos turísticos ultiman una batalla judicial contra el Ayuntamiento de Madrid

El borrador de la norma limita el negocio a bajos y primeras plantas. La nueva norma se aplicará con carácter retroactivo

Turistas en el centro de Madrid.
Turistas en el centro de Madrid.

El borrador de la norma que el Ayuntamiento de Madrid ha elaborado para regular la actividad de los 10.000 pisos turísticos censados en el municipio ha soliviantado a propietarios y gestores. La ley, que estará tres meses (de agosto a octubre) en trámite de consulta pública, limita la presencia a bajos y primeras plantas (algo que ya hicieron otras ciudades como Valencia), pero además lo hace con carácter retroactivo

Si no hay cambios en la redacción podrían desaparecer 8.000 viviendas

De esta manera, si no se modifica ese punto de la norma, todas las viviendas comercializadas como pisos turísticos en Madrid y que no estén localizadas en primeros y bajos deberán cesar su actividad. “Supondrá eliminar ocho de cada diez alojamientos, en torno a 8.000 viviendas”, recalca Adolfo Merás, presidente de Madrid Aloja, que representa a 3.000 viviendas. Esta asociación destaca el fuerte impacto negativo en la economía madrileña. “Están en juego 1.400 de los 1.850 millones que este negocio aporta a Madrid”, señala Merás.

Este endurecimiento de la norma, impulsado por un gobierno del PP junto a Cs, se produce solo dos años y medio después de que el equipo municipal de Manuela Carmena (Más Madrid) aprobará otra normativa en la que establecía como obligatorio que todas las viviendas turísticas contarán con un acceso independiente, con lo que limitaba la actividad a casas unifamiliares, y que todas aquellas que fueran alquiladas durante más de 90 días al año debería contar con una licencia de actividad. “Vemos con buenos ojos que se haya retirado la exigencia de que las viviendas tengan un acceso independiente, diferente al del portal. Pero iría contra el sentido común prohibir las que ya existían puesto que la normativa que se hace para regularlas y no para sepultarlas. La retroactividad de esta medida sería una bomba de relojería para la proyección de Madrid como destino turístico de primer orden”, dice Merás.

Avisan de que el 40% de las pernoctaciones se realizan en apartamentos

En cualquier caso ambas normas surgieron por la polémica generada en tres direcciones. En primer lugar, la escasa oferta de vivienda en el centro de Madrid; en segundo el encarecimiento de los pisos y en tercero los problemas de convivencia con los vecinos. Hace dos años y medio, Chema González, presidente de la Asociación de Gestores de Viviendas de Uso Turístico (Asotur), que representa a las 25 empresas más importantes del sector y a más de 1.000 viviendas, devolvía la acusación al Ayuntamiento de Carmena. “No ha construido una sola vivienda en los últimos tres años y medio. Se paralizaron los desarrollos del Sureste y se retrasó la Operación Chamartín. Hay que cambiar el modelo y empezar a hacer viviendas solo de alquiler y esto el ayuntamiento no lo ha sabido hacer”. Ahora califica de absoluto disparate el borrador aprobado por Martínez Almeida. “Tengo la esperanza de que haya modificaciones. En caso contrario sería una de las ciudades con la regulación más restrictiva a los pisos turísticos. Aplaudimos que se regule y que haya límites, pero nos parece un disparate la retroactividad”. Además avisa de que si la norma no cambia, Madrid desaparecerá de los grandes destinos turísticos. “El 40% de las pernoctaciones se hacen en apartamentos turísticos. Si limitamos la oferta a bajos y primeros, sin luz y sin intimidad, estaremos ofreciendo una mala oferta, que probablemente atraerá un turismo de poca calidad”.

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