Los demócratas aceleran la agenda económica de Biden con un plan de gasto billonario

El Senado aprueba el plan social de 3,5 billones de dólares con 50 votos a favor

Avanzan en el proceso de conciliación presupuestaria del Congreso

Joe Biden, presidente de EE UU, este miércoles en Washington.
Joe Biden, presidente de EE UU, este miércoles en Washington. AP

El Partido Demócrata de Estados Unidos ha logrado este miércoles su segunda victoria consecutiva en la Cámara Alta en el camino a consolidar la agenda económica de Joe Biden. Tras conseguir el martes el visto bueno para el plan de infraestructuras de 1,2 billones de dólares (casi un billón de euros), el Senado ha aprobado en la madrugada del miércoles una resolución presupuestaria de inversión y gasto social por valor de 3,5 billones de dólares (2,98 billones de euros), luego de una reñida sesión de más de 13 horas que cerró con 50 votos a favor y 49 en contra.

El ala progresista ha superado así las 47 enmiendas presentadas por los republicanos destinadas a bloquear el proyecto que abandera el sucesor de Donald Trump, a la vez que ha conseguido la clemencia del flanco más radical de los demócratas que reclamaba elevar el paquete de gasto a seis billones.

La resolución aprobada en la Cámara Alta sigue la promesa de “gastar a lo grande” hecha por la Administración Biden, desde su relevo en la Casa Blanca, para recuperar la economía estadounidense. Así, la cifra millonaria servirá para expandir significativamente la seguridad social, impulsar el gasto en cuidados de menores y ancianos, inmigración, educación y cambio climático; una factura que prevén cubrir con una subida de impuestos a los más ricos y a las grandes corporaciones.

Es un paso más en la larga ruta que recorrerán los demócratas en los próximos meses para intentar aprobar el paquete de estímulos económicos con el que Biden busca ampliar la red de seguridad social de los estadounidenses en medio de la crisis económica y sanitaria mundial por la pandemia del Covid-19.

Para conseguirlo, el presupuesto de 3,5 billones de dólares tendrá que ganarse también el visto bueno de la Cámara de Representantes, de leve mayoría progresista. Con ello, se desbloqueará la capacidad de los demócratas de utilizar un proceso conocido como conciliación presupuestaria, que permitirá al partido aprobar un proyecto ley de alivio para hacer frente a la crisis del coronavirus por mayoría simple (eludiendo los 60 senadores que hacen falta normalmente) y dar luz verde a las ayudas económicas destinadas, entre otros, a la atención médica y cheques para las familias sin depender de los votos republicanos.

Por su parte, los conservadores han argumentado que las propuestas de los demócratas desperdiciarán dinero, aumentarán los impuestos e impulsarán la inflación; un índice que, según los datos divulgados ayer por la Oficina de Estadísticas Laborales, se mantuvo en julio en el 5,4% interanual, la más alta desde 2008, sustentada por la subida de los sueldos y la creación de empleo.

Conciliación presupuestaria

La conciliación presupuestaria, establecida en 1974, ha sido utilizada en Gobiernos anteriores, tanto demócratas como republicanos. Los casos más recientes han sido el Obamacare de 2010 y los recortes radicales de impuesto impulsados por Donald Trump en 2017.

Tiene la finalidad de facilitar y acelerar la aprobación de legislaciones relacionadas con el gasto, los impuestos y la deuda pública.

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