La fusión Vonovia-Deutsche Wohnen corre el riesgo de estancarse

La nueva oferta no es mucho más atractiva que la anterior, y podría recibir un apoyo alto, pero no suficiente

El jueves, el organismo de control financiero alemán aceptó renunciar al habitual periodo de reflexión de un año y permitir a la inmobiliaria Vonovia presentar una segunda oferta por Deutsche Wohnen, después de que la primera, de 18.000 millones, no obtuviera suficiente apoyo. Pero el CEO, Rolf Buch, podría seguir sin cazar a su presa.

En el sector, Vonovia sería calificado como un comprador motivado. Buch, que dirige el mayor arrendador cotizado del país, ha intentado dos veces comprar su rival berlinés Deutsche Wohnen, y la última vez obtuvo la aprobación de su objetivo para una oferta de 52 euros por acción. Pero menos del 48% de los inversores acudieron a la oferta, por debajo del umbral mínimo, del 50%.
Buch se enfrentaba a varios retos. Los fondos pasivos de seguimiento de índices normalmente no pueden acudir hasta que haya acuerdo. Y no pudo ganarse a los hedge funds, que intentan beneficiarse comprando objetivos de fusiones y luego exigiendo un rescate, gracias a las leyes que garantizan generosos dividendos a los holdouts que van a los tribunales. En teoría, el acuerdo fallido debería de haber puesto fin al asunto, pero los rebeldes acertaron al adivinar que el supervisor daría una segunda oportunidad.

Puede que no baste. Vonovia ha dicho que su segunda oferta probablemente sea de solo 53 euros. Buch puede conseguir suficientes acciones para el 50%, pero necesita el 75% para tomar el control total de los flujos de caja a través de un llamado acuerdo de dominación. La oferta supone una prima de menos de medio punto sobre el valor neto de los activos a finales de marzo, así que los inversores tienen poco que perder si aguantan.

Podría ser un problema para Vonovia. Si Buch solo logra el 50%, es posible que no pueda fusionarse con Deutsche Wohnen, por lo que no obtendrá los 105 millones de sinergias anuales a que aspira. Además, tendría que lidiar con los minoritarios e incluso podría ser criticado por inquilinos y políticos, temerosos de la concentración en el mercado del alquiler. La mayor operación inmobiliaria de Alemania está abocada a un complicado estancamiento.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías