Industria farmacéutica

Gilead mejoró sus ventas en España un 13,6% en el año de la luz verde a su fármaco antiCovid

La multinacional avanza en sus cuentas que mantiene un acuerdo con Sanidad de pago por eficacia por la terapia génica Yescarta

María Río, directora general de Gilead en España.
María Río, directora general de Gilead en España.

La farmacéutica Gilead Sciences mejoró ostensiblemente su facturación en 2020 en España. La filial local de la multinacional estadounidense logró una cifra de negocios de 382,7 millones de euros, un 13,6% más que en el ejercicio anterior, según se refleja en las cuentas presentadas recientemente en el Registro Mercantil. Respecto al beneficio neto de la filial española, se redujo a 1,24 millones, frente a los 2,3 millones.

Gilead no explica en esas cuentas las razones de la mejora de sus ingresos, pero coincide con la introducción en su cartera de Veklury, el primer tratamiento que se aprobó en 2020 para las personas infectadas con Covid-19, del que la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejó su uso en noviembre por no estar demostrada su eficacia.

Aunque en España no se conozca cuántos ingresos provienen de Veklury, los datos mundiales de su matriz indican que a nivel global ese fármaco facturó 2.811 millones de dólares, aportando alrededor del 11,5% de las ventas de ese año e impulsando el crecimiento de la cifra de negocios un 10% de forma interanual. Para 2021, la previsión de Gilead es facturar entre 2.000 y 3.000 millones dólares por esa terapia.

La compañía informa también en sus cuentas que ha puesto en marcha "un ambicioso programa de investigación" para el desarrollo clínico de Veklury (remdesivir) frente al Covid-19, en el que España participa activamente: "37 hospitales españoles han participado en los ensayos clínicos y programas de acceso temprano de remdesivir ayudando a más de 4.000 pacientes con Covid-19", según la farmacéutica que tiene en España a María Río como directora general.

Estos ingresos se quedan muy lejos del máximo de Gilead en España, que se produjo en 2015, cuando facturó 978,5 millones. Ese logro llegó tras la aprobación de sus terapias Sovaldi y Harvoni, costosos tratamientos contra la hepatitis C con una eficacia muy elevada de curación de los pacientes.

En las cuentas de 2020, Gilead también señala que comercializa la terapia innovadora Yescarta mediante un acuerdo de pago por resultado fijado por el Ministerio de Sanidad. Este tratamiento es la primera terapia génica de células T para algunos tumores raros y cuenta con un precio muy elevado. Por ese pacto con el ministerio, la farmacéutica explica que factura una primera parte del precio a la entrega del producto, y factura la segunda parte a los 18 meses si se cumplen unos criterios médicos.

“Por este motivo, por cada unidad entregada, Gilead realiza una provisión para la segunda factura a emitir, minorada por la probabilidad de no cumplimiento de las condiciones del acuerdo”, se explica en las cuentas, basada en el estudio clínico hecho para la aprobación del producto, así como en datos de eficacia en la vida real.

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