Recupera el brillo

Las tecnológicas europeas despuntan y enfilan máximos de la burbuja puntocom

Desde los mínimos de 2020 el sector sube un 114%. Sus valoraciones nada tienen que ver con las del año 2000

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El sector tecnológico se sitúa en el punto de mira de los inversores. A la presentación de resultados del segundo trimestre y la actualización de las previsiones se añaden factores exógenos que están teniendo su repercusión en el mercado y no siempre para bien. Mientras la caída de las rentabilidades en el mercado de deuda está sirviendo de catalizador para prolongar los ascensos de estas firmas en Bolsa, la incertidumbre regulatoria que llega desde China y la actualización de las proyecciones para los próximos meses han acelerado la corrección de grandes compañías del sector como el gigante de la distribución estadounidense Amazon –la semana pasada cayó un 9%, su peor balance en 17 meses– o la empresa de videojuegos Tencent –en 10 sesiones se deja un 16%–.

Aunque la evolución en Bolsa de los grandes jugadores tiene una repercusión a gran escala, el sector tecnológico europeo consigue desmarcarse de la tendencia bajista. Las firmas europeas, en su mayoría compañías que operan en el negocio de los semiconductores, prolongan la tendencia alcista, una corriente que está sirviendo para que el sector se consolide como la industria europea que más sube en el año (28,96%) y alcance máximos de enero de 2001, un periodo que quedó marcado a fuego entre los inversores por el estallido de la burbuja de las puntocom.

Las ganancias de las tecnológicas europeas casi duplican las registradas por el Stoxx 600, índice que en lo que va de año se anota un 17,34% y revalida los máximos históricos. Si espectacular resulta el ascenso en 2021, mayor lo es aún la subida que acumula desde el estallido de la crisis. El sector, que ya en julio de 2020 logró recuperar los niveles pre-Covid, repunta más de un 114,2% desde los mínimos de marzo del pasado ejercicio. En el año de la pandemia, la mayor resistencia de estas compañías a las embestidas y la eclosión del teletrabajo y el comercio electrónico permitieron al sector salvar los muebles y concluir un alza del 13,9%. Este buen desempeño contrasta con las caídas del 25,2%, el 24,5% y el 16% que registraron el sector energético, el bancario o el de las telecomunicaciones, negocios de perfil cíclico que se ven fuertemente perjudicados en momentos de contracción económica.

En julio, un mes en el que la expansión de las nuevas variantes de la pandemia y el temor a que la recuperación económica hubiera tocado techo llevaron a muchos inversores a redoblar su apetito por los activos defensivos, el sector tecnológico recuperó parte del brillo perdido en mayo (-0,11%) cuando puso freno a seis meses consecutivos al alza. Esto unido a la caída de los rendimientos en el mercado de deuda tras el compromiso de los bancos centrales de mantener sin cambios los tipos y las medidas puestas en marcha para hacer frente a la crisis, permitió a las tecnológicas europeas recuperar la tendencia alcista y avanzar un 5%. Aunque las tecnológicas europeas se acercan con paso firme a los máximos de 1.152,89 puntos, que marcó hace 21 años, el sector continúa estando un 32,8% por debajo.

Como sucede con los gigantes estadounidenses, las valoraciones que tienen en la actualidad las firmas europeas nada tienen que ver con las de comienzos de siglo. A diferencia de lo acontecido entonces, cuando los fundamentales no servían de soporte a los precios, a día de hoy los cambios en el modo de vida que ha traído consigo la pandemia, la implantación del teletrabajo y la necesidad de estar conectados está sirviendo de impulso a los beneficios. No obstante, aunque por fundamentales estas compañías sigan teniendo recorrido los expertos aconsejan prudencia y reiteran la necesidad de diversificar para evitar sobresaltos.

En un escenario de recuperación como el que auguran los principales organismos internacionales es de esperar que las cotizadas cíclicas sean las que mejor lo hagan. El departamento de análisis de Citi rebaja su recomendación desde sobreponderar a neutral para reflejar el posible impacto de unos tipos reales más altos.

Seis cotizadas se anotan más de un 50%

Suben. De las 37 compañías que forman parte del sector, 27 registran ascensos en 2021. Dentro de este grupo seis suben más de un 50%. Por encima de todas sobresale Nordic Semiconductors (115,22%) que cotiza en máximos históricos. Un escalón por debajo se sitúan ASM International (74,55%) y ASML (68,56%), esta última una de las cotizadas elegidas por Link Securities y Deutsche Bank como unas de sus opciones preferidas para afrontar la segunda mitad del año. Aunque el negocio de los semiconductores brilla en Bolsa, en los últimos meses la escasez de chips y los cuellos de botella en las cadenas de suministro han llevado a industrias como la automovilística, altamente dependiente de estos productos, a parar sus cadenas de producción. La escasez de chips está contribuyendo al alza de la inflación en un contexto en el que son muchas las compañías que están trasladando a los consumidores el alza del precio de estos materiales.

Caen. Entre las cotizadas con peor desempeño se cuelan la francesa Atos (-47,53%), Teamviewer (-41,23%) y Just Eat (-2,45%). Amadeus, el único representante español, cae un 10,34% por su dependencia del turismo.

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