La tercera será la vencida para Aon y Willis Towers Watson

Puede que vuelvan a intentarlo a largo plazo, en un entorno en el que internet haya desinflado su oligopolio

La fusión entre Aon y Willis Towers Watson está muerta, de nuevo. Las corredurías de seguros desecharon el lunes su unión de 30.000 millones de dólares –su segundo intento– por la oposición de los antimonopolio. Pero es posible imaginar una eventual reencarnación.

Los argumentos del Departamento de Justicia eran sólidos. Tres grandes corredurías dominan el sector. La cuota de mercado sumada de Aon y Willis supera el 40% en cinco grandes mercados, como reaseguros. Aon no ayudó cuando su jefe de corretaje dijo a sus colegas que operan en un “oligopolio que no todo el mundo entiende”, según la denuncia.

Es de suponer que una unión suscitará la oposición de los reguladores. El trabajo de una correduría consiste en comprender los riesgos y proteger al cliente de la forma mejor y más barata. Las multinacionales probablemente tengan que conformarse con las tres grandes, ya que los rivales más pequeños suelen carecer de sus conocimientos y relaciones. A largo plazo, eso puede cambiar. El crecimiento de los servicios de internet facilita la venta directa. Pueden surgir plataformas que permitan a las grandes firmas mezclar y combinar los seguros que compran. Eso podría volver a poner una fusión sobre la mesa.

Los reguladores reexaminarán los acuerdos a los que se oponían rotundamente. Sirius Satellite Radio y XM se fusionaron hace más de una década, después de que la Comisión Federal de Comunicaciones, decidiera que gracias a internet ya no eran monopolios.

El minorista de material de oficina Staples espera llegar a un acuerdo con Office Depot, tras los intentos rechazados en 1997 y 2016, y una oferta que Office Depot rechazó en enero. Staples espera que un acuerdo más limitado de 1.000 millones por el negocio de consumo de su objetivo y el aumento de rivales como Amazon le den vía libre.

Tal vez Aon y Willis acaben reviviendo su idea. La fusión les habría supuesto, decían, un ahorro anual de 800 millones, algo que seguramente merece la pena. Por supuesto, en el momento en el que el acuerdo sea factible, puede que haya mucho menos que celebrar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías