Punch hace vinculante su oferta por Nissan Barcelona y 650 millones para modernización

Dos fabricantes asiáticos también se interesan por las plantas catalanas

Plantas de Nissan en Barcelona.
Plantas de Nissan en Barcelona.

El grupo Punch ha confirmado este jueves la presentación de su oferta vinculante para hacerse con todas las factorías de Nissan en Cataluña (Zona Franca, Sant Andreu y Montcada).

Según ha informado el grupo belga, la compañía prevé una inversión de hasta 650 millones de euros en nuevas instalaciones, productos y tecnología de hidrógeno. El consejero delegado de la empresa, Guido Dumarey, ha destacado el compromiso de Punch con un futuro libre en carbono a través de múltiples tecnologías basadas en la electricidad y en el hidrógeno.

"Las instalaciones en Barcelona son perfectas para las ambiciones de Punch, teniendo en cuenta nuestra necesidad de mano de obra cualificada y una sólida base de proveedores", ha subrayado.

En este sentido, el proyecto de la empresa pretende asegurar la mayoría de los empleos existentes en la actualidad, por lo que garantizaría 1.000 puestos hasta finales de 2023 y 2.000 hasta finales de 2025.

"Estamos deseosos de presentar nuestro proyecto al comité de reindustrialización, que está fuertemente comprometido con encontrar un futuro sostenible y a largo plazo para el lugar", ha añadido Dumarey.

Punch, 100% propiedad de la familia belga Dumarey, es un grupo independiente con 40 años de experiencia en la industria automovilística y tecnológica. Su porfolio abarca desde transmisiones automáticas hasta motores y sistemas de almacenamiento y recuperación de energía, entre otros elementos.

Por su parte, QEV Technologies, firma de ingeniería catalana especializada en soluciones de movilidad eléctrica, también ha presentado un proyecto para la reindustrialización de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, mediante el nuevo Hub de Descarbonización de Barcelona (D-hub).

Según ha explicado la propia empresa, se trata de un consorcio en el que QEV Technologies ejercerá como empresa tractora y del que formarán parte empresas como las suecas Inzile y Volta Trucks, compañía que ya mostró su interés la semana pasada.

La comisión que trabaja en la reindustrialización de las plantas se ha reunido este jueves y ha informado de que se estudian en total siete proyectos, entre los que hay otros dos fabricantes asiáticos de vehículos. Según los sindicatos, podrían absorber los 2.525 empleos que se pierden. A mediados de septiembre se eligirán a los candidatos que entran en la fase de negociación final.

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