Telecomunicaciones, el soporte del teletrabajo

Pymes y el medio rural son los dos grandes ámbitos de actuación de las operadoras para contribuir a la transformación tecnológica de la economía española en los próximos años

Telecomunicaciones, el soporte del teletrabajo

Demostraron ser esenciales durante las semanas más duras de confinamiento y los expertos coinciden en que serán uno de los pilares de la recuperación. Nos referimos a las compañías del sector de las telecomunicaciones. “Gracias a las infraestructuras existentes, y al gran esfuerzo realizado por el sector, el hogar se convirtió en el centro de nuestras vidas: nuestro lugar de trabajo, de estudio, de ocio, nuestro lugar para teleinteractuar con nuestros familiares y amigos”, recuerda Julio Juan Prieto, responsable de comunicaciones y medios, aeroespacial y defensa y alta tecnología en Accenture.

Pero no solo eso, los servicios de las operadoras “han sido la columna vertebral que permitió la continuidad empresarial y de servi­cios públicos, y el teletrabajo”, añade Vanesa González, socia responsable de telecomunicaciones de PwC, quien cree que esta industria sigue jugando un papel clave en la recuperación, permitiendo modelos de trabajo híbridos y flexibles y nuevos hábitos de consumo y entretenimiento.

Se ha creado un órgano para integrar la participación de las operadoras

De hecho, según el estudio de Accenture Plataformas de confianza, durante la pandemia el sector se vio reforzado. “El nivel de confianza en las operadoras de telecomunicaciones aumentó muchísimo, y esto, a pesar de ser un valor intangible, las posiciona muy bien para gestionar los datos de los clientes y para proveer nuevos servicios de valor añadido tanto en el hogar como en la empresa: gaming, sanidad, ciberseguridad o plataformas IoT”, afirma Prieto.

El grueso del trabajo por hacer

Pero ahora llega la hora de la verdad, porque en sus manos está desarrollar uno de los objetivos principales del Gobierno para los próximos años: terminar de digitalizar nuestra sociedad. Para ello, se van a destinar 20.000 millones de euros, casi un tercio de las ayudas del fondo Next Generation que se recibirán de aquí a 2023, a proyectos que aceleren la economía digital y propulsen la transformación de todos los sectores.

La mejor red

España no ha tenido problemas con la red durante la pandemia. Así se destaca en el informe Sociedad digital en España 2020-2021: el año en que todo cambió, editado por Fundación Telefónica. Es más, ha habido un aumento de la demanda de ancho de banda y un crecimiento del tráfico móvil de datos y de la voz móvil espectacular.

Todo este esfuerzo se pretende que esté englobado en el programa España Digital 2025, desarrollado por el Gobierno. Con él se busca impulsar el proceso de transformación digital del país de forma alineada con la estrategia digital de la UE, mediante la colaboración público-privada y con la participación de todos los agentes económicos y sociales.

“Se cita explícitamente la participación no solo de Administraciones públicas, sino de agentes económicos. Así pues, se espera que en ese proceso participen también los grandes actores del sector y, de hecho, es fundamental que así sea”, opina Marc Bara, profesor de OBS Business School. “Si se implementa correctamente, dicho plan puede ser un salvavidas importante para muchas empresas españolas y marcará la diferencia en el futuro”.

En cifras

25.905 empresas hay en España del sector TIC, dedicadas la mayoría a la prestación de servicios, según el Observatorio de las Telecomunicaciones.

48.295 millones de euros es el valor añadido bruto a precios de mercado del sector TIC, los medios y los servicios audiovisuales en nuestro país.

En ese sentido, al igual que durante la pandemia, el sector de las telecomunicaciones tiene que ser uno de los principales canales de la digitalización de nuestra economía, “tanto para permitir el desarrollo digital de las zonas rurales como para poder llegar de manera masiva a las pymes como facilitador tecnológico en soluciones de educación, energía, medicina, o en la transformación del propio sector público”, considera la experta de PwC.

Su protagonismo va a ser claro. Por un lado, acelerarán el despliegue de redes de alta capacidad, así como las basadas en tecnología 5G. Por otro, asegurarán que este despliegue se realice de manera uniforme. “Existe una brecha digital geográfica entre las zonas rurales y las ciudades (el 40% de los pueblos en Europa no tiene acceso a banda ancha, mientras que esta cifra se reduce al 2% cuando hablamos de las ciudades), y también por razones económicas (el 58% de la población establece que la mayor restricción para acceder a la banda ancha está derivada del alto coste de la conectividad). Por último, se confía en las telecos para que lideren los principios éticos en la utilización de los datos”, analiza el responsable de Accenture.

Según el informe La otra vacuna: las ayudas de los fondos europeos, publicado por PwC, España ha avanzado a distintas velocidades en la digitalización. “Se han dado importantes pasos en infraestructura y en el ámbito de grandes organizaciones. Pero está encontrando más obstáculos en la llamada ‘última milla’, es decir, en el empleado, el cliente y el ecosistema”, resume Javier Baixas, socio de PwC.

Telecomunicaciones, el soporte del teletrabajo

Si nos centramos en la digitalización de las pymes, se ha realizado de forma desigual. “Muchas han digitalizado su relación con terceros (socios o clientes), pero sus procesos internos siguen siendo en muchos casos tradicionales. Y solo unas pocas de creación reciente o con los medios suficientes han iniciado un proyecto de digitalización relativamente completo”, cree Baixas.

Esta situación plantea un panorama en el que existe un potencial de digitalización muy grande dentro de un tejido de empresas muy atomizado. Además, según el experto de PwC, otra de las razones que explican las diferentes velocidades en la digitalización es que el proceso evoluciona de manera distinta según el sector de que se trate.

Teniendo en cuenta que más del 95% de nuestro PIB proviene de las pequeñas y medianas empresas, “a las operadoras se les presenta la oportunidad y también el reto de actuar como líderes de los ecosistemas que construyan la próxima generación de servicios a las pymes (cloud, ciberseguridad, plataformas, etc.), evitando así la tentación de dispersarse en ámbitos en los que no están habituados a competir y perder focalización en lo que realmente saben hacer”, señala Julio Juan Prieto.

Los principales retos

El sector de telecomunicaciones es esencial para habilitar todas las aplicaciones de transformación digital. “Se puede resumir en que necesitamos muchos datos y en cualquier lugar. También acceso a capacidad de cómputo y baja latencia; de ahí que el despliegue de 5G sea prioritario”, observa Marc Bara.

Efectivamente, las grandes compañías están en la actualidad trabajando en que la fibra y el 5G lleguen a la mayor proporción de la población española posible. Pero “se puede decir que la fibra óptica avanza a muy buen ritmo, mientras que el 5G todavía requiere de mucho más despliegue y regulación favorable”, aprecia el profesor de OBS Business School. En su opinión, la regulación de tarifas, la oferta de conexión asequible y la abundancia de los datos “son temas que las grandes operadoras deberían asegurar para ayudar en la recuperación”.

Consejo consultivo

Para intentar garantizar la colaboración de las grandes empresas en este proceso, el Ejecutivo ha creado un consejo público-privado para facilitar el diálogo y la participación multisectorial de los agentes relevantes para la transición digital del país. Se trata del Consejo Consultivo para la Transformación Digital. Entre los miembros asociados están las grandes operadoras de telecomunicaciones, a través de la Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios de Telecomunicaciones (Astel), la Asociación Nacional de Operadores de Telecomunicaciones y Servicios de Internet (Aotec) o la Asociación de Operadores de Telecomunicaciones (Asotem).

El órgano, que se reunió por segunda vez el pasado mes de abril y cuya creación es una de las 50 medidas publicadas en la mencionada Agenda España Digital 2025, se ha constituido para el diseño de políticas relacionadas con las telecomunicaciones, infraestructuras digitales, servicios de comunicación audiovisual, y digitalización de la economía, la Administración y la ciudadanía, el fomento y regulación de los servicios digitales y el impulso de la economía y sociedad digitales.

Diez ejes estratégicos para relanzar el crecimiento económico

Se están articulando numerosos planes para impulsar la transformación digital de España como una de las palancas fundamentales para relanzar el crecimiento económico, la reducción de la desigualdad, el aumento de la productividad y el aprovechamiento de todas las oportunidades que brindan estas nuevas tecnologías, pero quizás el más importante sea España Digital 2025.

Este plan, presentado el verano pasado por La Moncloa, recoge un numeroso conjunto de medidas, reformas e inversiones, articuladas en diez ejes estratégicos alineados a las políticas digitales marcadas por la Comisión Europea para el nuevo periodo pospandemia.

Entre los principales objetivos, garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la población, continuar liderando en Europa el despliegue de la tecnología 5G, reforzar las competencias digitales de los trabajadores y del conjunto de la ciudadanía o acelerar la digitalización de las empresas, con especial atención a las micropymes y las startups.

Junto a este plan, la Agenda de Inteligencia Artificial o la Agenda de Conectividad son otras referencias importantes dentro de las iniciativas que pueden contribuir a los planes de digitalización de España.

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