La pandemia apuntala los cuidados a domicilio y de teleasistencia

Las plataformas online registran un pico de actividad durante el Covid

Personas mayores

El sector de los cuidados en España está en plena transformación. Si bien comenzó con el auge tecnológico, que trajo consigo la aparición de plataformas que ofrecen servicios virtuales y a domicilio a particulares, Administración pública y entidades privadas, la tendencia se acelera ahora con la crisis del coronavirus.

“Sin duda, vamos hacia un modelo público-privado. La teleasistencia permite la optimización de los recursos y ha contribuido a reducir la presión asistencial en los servicios sanitarios y sociales. Siempre en coordinación con las Administraciones, siguiendo sus protocolos y enfocando los recursos a las actuaciones más prioritarias”, afirma Benigno Lacort, director general de Atenzia. El aumento del volumen de actividad el año pasado se tradujo para esta empresa en más de 10.000 personas contactadas al día y la atención de 140.000 personas mayores y dependientes.

Los mayores prefieren cada vez más envejecer en su hogar, según Cuidum

También influyen factores sociales. Más del 80% de la población de 65 años prefiere envejecer en su hogar, según Cuidum. “Muchos de nuestros clientes nos han contratado después de que su familiar se negara a seguir ingresado en una residencia”, relata Jorge Cantero, CEO de esta firma. Incluso, asegura que ahora eligen como primera opción el cuidado domiciliario. Algo que puede estar relacionado con lo vivido en la primavera pasada en las residencias: se contabilizan 29.408 fallecidos, según el último dato oficial.

Esta empresa ha atendido hasta la fecha a más de 60.000 personas en situación de dependencia, el 30% de ellas en 2020. Esto supuso un alza del 9% en su facturación respecto a 2019, hasta los 25 millones de euros.

El impacto demográfico

Otra cuestión determinante es la demografía. En España hay 9,1 millones de personas con más de 65 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Y en 2050 será el país europeo más envejecido, ya que el 35,7% de la población superará ese año los 65, prevé la Oficina Europea de Estadística (Eurostat). Más aún, en España casi 1,5 millones tiene discapacidad severa y necesita atención diaria, apuntan desde la plataforma Familiados.

Los cambios sociales, en la población y de hábitos también influyen en el auge

“Antes de la pandemia no era evidente que el mercado estuviera preparado para que la gente contratara un cuidador por internet con confianza. Ahora eso ha cambiado”, señala Ernesto Bravo, CEO de la compañía, que trabaja también con farmacias (para ayudar a sus pacientes a encontrar cuidador) y residencias (para el acompañamiento externo o selección de su propio personal, y que hacen gratuitamente).

Bravo añade que la pandemia ha golpeado enormemente a las residencias. “La gente tiene ahora más reparos para ir, no solo por parte de los familiares, sino también por parte de las propias personas mayores”, sostiene.

Lo más demandado

Cantero, de Cuidum, indica que los servicios internos de 24 horas son los más demandados en su empresa, cuyo coste ronda los 1.414 euros mensuales e incluye el salario de la cuidadora interna y el pago a la Seguridad Social.

En el caso de Familiados destacan el acompañamiento en casa, residencias, cuando alguno necesita salir al médico o a hospitales, para noches y rehabilitaciones, detalla Bravo.

El sector tiende hacia fórmulas mixtas, híbridas y con modelos más flexibles

Mientras que Lacort, de Atenzia, con 25 años en el mercado, resalta los servicios de unidad móvil para la asistencia a domicilio, la geolocalización o los que incluyen dispositivos que facilitan la seguridad del usuario en su hogar. “Los precios dependen del servicio que se contrate y el plan personalizado que se diseñe, pero son a partir de 21,50 euros al mes”, especifica.

Durante la pandemia atendieron a personas aisladas sin ningún familiar, con soledad extrema, situaciones de ansiedad; brindaron orientación sobre qué precauciones tomar al ir a la compra, cómo conseguir mascarillas y alimentos o cómo resolver la falta de medicamentos en caso de enfermedades crónicas.

Los directivos de las nuevas plataforma de servicios online, como Bravo, argumentan que el futuro está basado en fórmulas mixtas, híbridas, con modelos más flexibles y sin barreras público-privadas. Y que es un sector en crecimiento, mucho más que el tradicional, y más allá de la pandemia y del recorte en el gasto de dependencia.

Competencia

Menor coste. Jorge Cantero, CEO de Cuidum, afirma que la entrada de nuevos jugadores al sector ha supuesto una rebaja en el precio de este tipo de servicios. “Las prestaciones económicas de ayuda a la dependencia solo cubren parte del gasto que supone contratar una agencia privada, ya que, como estas empresas tienen contratadas a las cuidadoras, esto encarece el precio final”, explica.

Más servicios. Además, dice que dichas compañías solo ofrecen servicios de cuidadoras externas, no internas, a diferencia de su plataforma de asistencia domiciliaria que sí lo permite en nombre del familiar solicitante, que es el empleador, lo cual rebaja el coste.

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