Fedea alerta del riesgo de eliminar el factor de sostenibilidad de las pensiones sin establecer medidas compensatorias

Junto a Cajamar, advierte del peligro para las cuentas públicas de un alza de gasto de 3,2 a 5,2 puntos de PIB

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Europa Press

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y la entidad bancaria Cajamar han alertado este jueves sobre el peligro que puede suponer la eliminación del factor de sostenibilidad de las pensiones, sin establecer una alternativa compensatoria que equilibre las cuentas públicas. “La derogación de la reforma de 2013 sin medidas compensatorias comportaría un aumento muy significativo del gasto futuro en pensiones, lo que pondría mucha presión en las cuentas del Estado”, ha asegurado Ángel de la Fuente, presidente de Fedea, durante la presentación del estudio "El futuro de las pensiones en España".

La semana pasada, CincoDías adelantó que el Gobierno derogará desde ya el mecanismo que había impuesto el Gobierno de Mariano Rajoy, que ligaba las pensiones a la evolución de la esperanza de vida. El acuerdo para la reforma de las jubilaciones todavía no está firmado, pero los agentes sociales y el Ejecutivo han indicado que está muy avanzado y esperan poder cerrarlo la semana que viene, tras la reunión que se celebrará el lunes.

“El principio de acuerdo de la reforma de pensiones garantiza la suficiencia pero pone en riesgo la sostenibilidad del sistema”, ha advertido Fedea. “El Gobierno ha empezado a tomar medidas que afectan al sistema. Lo que se ve venir nos preocupa bastante”, ha comentado De la Fuente. Fedea considera que el Pacto de Toledo parte de “un diagnóstico voluntariosamente optimista de la situación financiera actual y de las perspectivas futuras” del sistema, y que será inevitable la introducción de reformas para garantizar la sostenibilidad de las pensiones. Según este estudio, el Estado tendrá que destinar cada año entre 3,2 y 5,2 puntos extra de PIB durante varias décadas al sistema para poder hacer frente al pago de las jubilaciones.

José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea, ha señalado que este primer acuerdo entre agentes sociales y Gobierno garantiza el poder adquisitivo de las pensiones, pero que lo más difícil aún está por venir. “Ahora se ha aprobado lo fácil, lo difícil es hacer sostenible el sistema. Anticipo que será imposible hacer la reforma de calado que se necesita sin un gran pacto nacional”, ha dicho Conde-Ruiz. La segunda parte de la reforma de las pensiones que el Gobierno ha dejado para el año que viene, contemplará temas como el cambio del periodo de cómputo de los años trabajados para adaptar el sistema a la nueva realidad del mercado laboral o el incremento de las bases de cotización y de las pensiones máximas.

Desde Fedea han indicado que hay dos factores que podrían ayudar a la sostenibilidad del sistema en el futuro: un gran aumento de la productividad y un incremento de la inmigración que sume cotizantes. “Necesitamos una política proactiva en la búsqueda de inmigrantes. Hay que buscar en origen qué tipos de inmigrantes necesita el país”, ha señalado Conde-Ruiz, quien a continuación ha alertado de que en 2050 España será uno de los países más envejecidos del Viejo Continente.

Según los modelos de proyección utilizados para la realización del estudio, Fedea calcula que entrarán en el país unos diez millones de inmigrantes en los próximos años. “Sin esos diez millones entonces sí que sería inabarcable [el problema de las pensiones]”, ha puntualizado Conde-Ruiz.

Por último, desde Fedea han hecho énfasis en la baja tasa de fecundiad de España que lo ha transformado en el país industrializado con la fecundidad más baja del mundo. Esta circunstancia, han indicado, no es algo deseado, ya que España es uno de los países del mundo con mayor diferencia entre el número de hijos que las familias desean tener y los que finalmente tienen. “Esto deja claro que hay barreras a la natalidad. La principal traba para la fecundidad sería no solo la falta de apoyo, sino la precariedad laboral. Lo primero que hay que hacer es una reforma del mercado laboral”, ha asegurado el subdirector de Fedea.

Normas
Entra en El País para participar