Informática

John McAfee, creador del antivirus McAfee, se suicida en una cárcel de Barcelona

El empresario estaba pendiente de su extradición a EE UU, donde había sido acusado de evasión fiscal. Llevaba en la prisión catalana desde octubre de 2020

El multimillonario estadounidense John McAfee.
El multimillonario estadounidense John McAfee.

John McAfee, creador del famoso antivirus del mismo nombre, fue encontrado muerto esta tarde en la celda que ocupaba en el módulo 1 del Centro Penitenciario de Brians 2 de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), donde se hallaba pendiente de su extradición a EE UU por un supuesto delito de evasión de impuestos. Esta misma mañana la Audiencia Nacional había dado el visto bueno para extraditarle.

El departamento de Justicia de la Generalitat informó de que los profesionales de vigilancia y los servicios médicos de la prisión habían intervenido de manera inmediata para practicar maniobras de reanimación, pero finalmente los médicos solo pudieron certificar su muerte. “La comitiva judicial se ha desplazado al centro penitenciario e investiga las causas del deceso. Todo apunta a que podría tratarse de una muerte por suicidio”, dijeron en un comunicado.

El multillonario, de 75 años, permanecía en la cárcel catalana desde su detención en octubre de 2020 tras una alerta de la Interpol y mientras trataba de coger un vuelo a Estambul.

Los fiscales federales de EE UU revelaron ese mes de octubre una acusación formal contra McAfee por evasión de impuestos entre 2014 y 2018, ejercicios en los que habría obtenido millones promoviendo criptomonedas, trabajos de consultoría, conferencias y venta de derechos de la historia de su vida para un documental. Su deuda tributaria se elevaba a más de cuatro millones de dólares.

La acusación se produjo poco después de que la SEC presentara cargos contra McAfee, por supuestamente “bombear” ofertas iniciales de monedas (ICO) sin revelar que se le estaba pagando por hacerlo. McAfee habría recibido bitcóin y ethereum por más de 11,6 millones de dólares por promover siete ICO en 2017 y 2018, y habría recibió 11,5 millones en los tokens promocionados.

EE UU le perseguía por cinco delitos graves de evasión de impuestos que acarreaban pena de cárcel de no más de cinco años por ejercicio, y otros cinco delitos menores por la omisión de presentación de la declaración. La Audiencia Nacional había autorizado la extradición solo por los cargos relativos a los ejercicios 2016, 2017 y 2018. Había rechazado el argumento de McAfee de que las acusaciones contra el tenían motivaciones políticas, porque más allá de las alegaciones verbales del empresario no aportó "ninguna prueba".

El empresario también había pedido que se rechazara la extradición por motivos humanitarios, pues la condena debido a su edad y estado de salud supondría una cadena perpetua, pero la Audiencia Nacional había señalado en su auto que no consta que "el reclamado sufra de graves problemas de salud".

McAfee, uno de los primeros programadores en diseñar un antivirus en el mundo (fundó McAfee en 1989), podía aún apelar la extradición, pero  “no pudo soportar más tiempo en la cárcel”, según ha señalado a Reuters su abogado Javier Villalba. “Este es el resultado de un sistema cruel que no tenía ninguna razón para mantenerle en prisión durante tanto tiempo”, insistió.

Pionero en antivirus 

El excéntrico magnate, enganchado durante mucho tiempo al alcohol y a otras drogas, siempre vivió rodeado de polémica, pese a tocar la gloria en el negocio de la tecnología. Licenciado en matemáticas en la Universidad de Roanoke (1967), trabajó en algunas de las mayores organizaciones del mundo, como la NASA, General Electric, Siemens y Xerox.

Después logró un empleo en la empresa de defensa Lockheed Martin en un programa secreto de reconocimiento de voz que le cambiaría la vida. Allí se encontró, según recuerda la BBC, con un inusual código replicante, diseñado para copiarse así mismo en cualquier disquete insertado en una computadora infectada. Fue su primer contacto con un virus y el punto de partida para crear McAfee Associates en 1989.

En 1992, muchas empresas utilizaban ya los antivirus de su compañía, que salió a cotizar en Wall Street. A mediados de los años 90 y a sus 50 años, McAfee dejó la firma y creó otros proyectos como Tribal Voice, que desarrolló uno de los primeros programas de mensajería instantánea. También fue entonces cuando empezó a interesarse por el mundo incipiente de las criptomonedas.

La empresa de antivirus fue comprada en 2011 por Intel por 7.700 millones de dólares, aunque en 2016 el fabricante de chips vendió el 51% de McAfee al fondo de inversión TPG. McAfee se había embolsado años antes con la venta de su participación en la compañía unos 100 millones de dólares, una fortuna que en 2009 ya había caído hasta los cuatro millones por sus malas inversiones.

Conocido por su exagerada defensa del Bitcóin, McAfee se volcó en el mundo de las criptomonedas. Un negocio que le ha acarreado gran parte de los problemas judicales con EE UU, por no declarar las ganancias obtenidas promocionándolas.

La persecución de las autoridades estaounidenses le llevaron a residir en Cuba y otras islas del Caribe. En 2019 fue detenido en las costas de República Dominicana tras encontrar la policia diferentes armas ilegales en su yate. En el barco fueron confiscados igualmente 83.800 dólares en efectivo, una suma que debería haber sido declarada a las autoridades. Antes, en 2012, el empresario huyó de Belice tras el homicio del estadounidense Gregory Faull, su vecino. Fue entonces cuando el pionero de los antivirus se tiñó el pelo en rubio para pasar inadvertido a la policía del país, que lo buscaba para interrogarlo como sospechoso, aunque el negó estar involucrado. En el país caribeño también fue investigado por QuorumEx, una empresa que montó de fabricación de medicamentos.

El norteamericano, nacido en Escocia, tuvo una infancia ya problemática y a lo largo de su excéntrica vida era frecuente verle en los medios como protagonista de algún escándalo. Aunque tras su detención en octubre en Barcelona, McAfee escribió un tuit en el que decía "Estoy contento aquí. Tengo amigos. La comida es buena. Todo está bien. Sabed que si me cuelgo, como Epstein [su amigo Jeffrey Epstein apareció ahorcado en una cárcel en Nueva York en 2019], no será culpa mía", este miércoles puso fin a su vida suicidándose como lo hizo también su padre, cuando el tenía 15 años.

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