EE UU debe exprimir el impuesto a la gasolina mientras pueda

Supone solo un 20% sobre el precio total, frente al 63% de Reino Unido

La obsesión de EE UU por los camiones puede achacarse en parte a que los precios de la gasolina están entre los más bajos del mundo. Por eso tiene sentido aumentar el gravamen para ayudar a pagar el plan de infraestructuras de Biden.

El Gobierno federal se queda con 4,9 centavos por litro en el surtidor, una tasa sin cambios desde que se promulgó por primera vez en 1993. Los estadounidenses se quejan de ello, una de las razones por las que los políticos se han mostrado reticentes a subirla. Pero comparada con otros países, es terriblemente baja. Según la OCDE, los estadounidenses pagaron 76 centavos por litro de gasolina en 2019, con impuestos inferiores al 20% del precio total. En Reino Unido fueron el 63%.

La cantidad de dinero que el Gobierno recauda con el impuesto también ha perdido valor. Aunque los ingresos de los impuestos a los combustibles para automóviles se han mantenido relativamente planos desde 2017, en torno a 36.000 millones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, en conjunto el tributo ha perdido el 55% de su poder adquisitivo respecto a 1993, tras tener en cuenta la inflación.

Los objetivos para recaudar más dinero también compiten con los coches que van más lejos con menos. La eficiencia se ha duplicado con creces desde mediados de los setenta, hasta superar los 10,6 kilómetros por litro, según datos oficiales. Y la venta de vehículos eléctricos se está disparando.

Aunque el proyecto de ley ha eliminado muchas iniciativas amables con el medio ambiente, y 11 senadores republicanos lo han firmado, sigue proporcionando dinero para arreglar carreteras y puentes. Dado que el tráfico es el mayor contribuyente a la polución en las zonas urbanas, tiene sentido combinar el objetivo del plan con impuestos que fomenten el cambio de comportamiento.
Una subida de la tasa, incluso solo para tener en cuenta la inflación, podría recaudar 2.000 millones más al año. Pero la oportunidad no durará siempre, así que vale la pena aprovechar los ingresos mientras duren.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías