¿Han cambiado los criterios del consumidor al elegir un 'smartphone'?

Desde el último año, el rendimiento ha pasado a convertirse en el primer factor de compra, por delante del diseño y de la marca

En el último año podemos afirmar, más que nunca, que la tecnología vive una revolución constante para adaptarse a la nueva era y a las exigencias que los usuarios demandan. Para el público general, aquí entran en juego diversos factores entre los que destacan principalmente el diseño y el prestigio de la propia marca, sin embargo, ¿son estos los factores determinantes en una época como la actual? La respuesta es no. Vivimos en la era de las telecomunicaciones y la inmediatez, en un momento en el que la tecnología se ha convertido en un elemento esencial de nuestras vidas, tanto personales como profesionales, y por ello es necesario que su rendimiento acompañe a la evolución e innovación del sector.

En este último año hemos visto cómo se ha producido un cambio y evolución abismales en los hábitos de consumo de los españoles, en la que ya no sirve cualquier dispositivo si queremos estar a la altura y no perdernos nada. Incluso los segmentos de población de mayor edad han aumentado el consumo de tecnología casi tanto como los nativos digitales, lo que refleja el comienzo de una digitalización que, si bien ya se apreciaba en los últimos años, ahora es inminente.

Para que los teléfonos de hoy en día cumplan con las demandas de los usuarios es necesario contar con procesadores y RAM potentes. Gracias a compañías como Qualcomm y Google es posible mejorar aún más la satisfacción de estos usuarios, promoviendo una mejor experiencia multitarea, así como proporcionando una mejor batería, opciones de carga rápida, una buena capacidad de almacenamiento y un software que proporcione velocidad y fiabilidad en todos los procesos.

Hacer frente a estas exigencias de la nueva era tecnológica es algo en lo que muchas compañías llevamos trabajando años. Sin embargo, para seguir mejorando en esa experiencia de usuario fluida y la rapidez de respuesta de los smartphones, los fabricantes de tecnología deben tener en mente unos retos que ya hemos comenzado a afrontar, pero que, sin duda, cobrarán un mayor protagonismo en un futuro próximo:

5G. La nueva red de quinta generación ya es una realidad. En España, las comunicaciones 5G aún se encuentran en una etapa temprana de desarrollo, lo que nos da mucho margen para innovaciones y mejoras. El 2021 es el año en el que esta tecnología estará más presente en todos los países, generando más interés entre los usuarios y extendiéndose por todo el mundo. A partir de este momento comenzaremos a experimentar los beneficios de esta nueva conectividad que aumentará la velocidad de conexión, reducirá la latencia al mínimo y provocará que aumente de manera exponencial el número de dispositivos conectados, algo que beneficiará a diferentes sectores, incluido el de la salud.

'Gaming'. El gaming en smartphones ha llegado para quedarse y cada vez pisa con mayor fuerza. De hecho, son muchas las empresas de videojuegos que llevan años trabajando en el desarrollo de juegos aptos para smartphones con formatos nuevos e innovadores. Esto es algo que los fabricantes de smartphones no han podido ignorar implementando nuevas tecnologías para que la experiencia de juego en estos dispositivos sea más fluida. Títulos tan famosos como Fortnite, que atrae a millones de usuarios en todo el mundo, requieren una capacidad de rendimiento de nuestro teléfono similar a la de una videoconsola tradicional, lo que implica que los móviles de hoy en día tengan un procesador de alto rendimiento, una batería de gran capacidad y una potente memoria RAM. Los teléfonos móviles de última generación están incorporando pantallas con una frecuencia que permite una mejor respuesta de interacción con el dispositivo, proporcionando una mayor suavidad y fluidez durante el juego, mejorando así el rendimiento y proporcionando una mayor velocidad de procesamiento.

Fotografía móvil. Este aspecto ha sido una de las características que más ha evolucionado en los últimos años, tanto en mejoras relacionadas con el software como con el hardware de los objetivos. En los últimos años, los principales avances se han centrado en perfeccionar la calibración del color, para que los tonos capturados sean lo más naturales y fieles posibles para satisfacer las demandas de los usuarios, asociándose con empresas de fotografía como Hasselblad para mejorar los sistemas de las cámaras. Además, los usuarios exigen cada vez más unos acabados fotográficos más cercanos a la fotografía analógica tradicional, por lo que las empresas seguirán centrándose en mejorar el software de los sistemas de cámaras en los próximos años.

La experiencia de un smartphone lo es todo y la clave estará en encontrar el equilibrio entre los diferentes componentes que participan de ella para continuar avanzando para continuar mejorando nuestra calidad de vida, conexión y comunicación. A partir de aquí, el testigo lo tienen los usuarios.

Tuomas Lampen es Director de Estrategia de OnePlus Europa