La hora del ‘Green Recovery’ y la digitalización

La pandemia nos ha puesto frente al espejo de las debilidades que teníamos, pero también ha abierto una gran oportunidad

La puesta en marcha de la vacunación contra el Covid-19 supone una grata noticia en un momento en el que los rebrotes volvían a situarnos en el pesimismo. No obstante, lo vivido en los últimos meses no debería hacernos olvidar la responsabilidad que como sociedad tenemos en la búsqueda de soluciones a corto, medio y largo plazo que eviten la aparición de nuevas pandemias y/u otros daños colaterales y aprendamos a incorporar sin excusas criterios de sostenibilidad social y ambiental en nuestra toma de decisiones.

Debemos ser conscientes de que el abordaje de una cuestión tan compleja debe realizarse desde una doble vertiente: la institucional y la empresarial. De acuerdo con la información de la OCDE, a raíz de la pandemia los Gobiernos han comprometido recursos públicos para la denominada Green Recovery, por importe de al menos 312.000 millones de dólares. Si además se incluye el paquete completo de medidas propuestas por la UE, esta cifra se eleva a más de 1 billón de dólares.

Difícilmente las empresas podemos contar con la capacidad financiera que han mostrado los Estados, pero, sin embargo, tenemos la posibilidad de llegar a un amplio número de stakeholders. Hemos de adoptar compromisos y poner en marcha acciones que permitan hacer compatible el crecimiento de nuestros negocios con un compromiso responsable para la preservación de la salud global del planeta, la integración e inclusión real de la población y el desarrollo sostenible a medio y largo plazo. Muchas hemos sido las empresas que hemos acogido con verdadera satisfacción las políticas propuestas por la Comisión Europea dirigidas a reducir el impacto ambiental de nuestras actividades.

Algunas investigaciones recientes señalan que una inversión en descarbonización es positiva para la economía, la sociedad y el clima. Las políticas que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero pueden garantizar economías más sostenibles y generar mayores ahorros de costes. Además, la descarbonización abre oportunidades de desarrollo de nuevos productos y servicios relacionados con el cambio climático.

Hoy, gran parte de los principales sectores de actividad, especialmente aquellos con alto potencial contaminante, trabajan empleando la digitalización en sus operaciones como un elemento que les ayuda a reducir su huella. Un ejemplo clarificador es el caso de las actividades de supply chain, un área especialmente relevante en aquellos negocios en los que la cadena de suministro es clave para una buena llegada a los mercados y al cliente. Impulsada desde los consejos de administración, la pandemia ha acelerado exponencialmente la transformación digital de muchas empresas. Afrontar estos cambios resulta necesario para abordar nuestra actividad en una sociedad que va a exigir a las empresas corresponsabilidad, respuestas y decisiones convincentes.

Uno de los aspectos que la digitalización va a reforzar es el acceso a la información. Si la gestión inteligente de los datos siempre ha sido importante, ahora lo va a ser mucho más. Hemos de apostar por herramientas que nos permitan no solo recoger datos, sino hacer un análisis exhaustivo de los mismos; que nos permitan hacer predicciones de las tendencias del mercado, y que nos ayuden a la hora de tomar decisiones en materia de producción, planificación, logística o gestión de ventas, etcétera. Decisiones en esta línea ayudan a ser mucho más eficientes y reducir el impacto que nuestras actividades tienen en el entorno.

La consultora McKinsey apunta cinco aspectos, con los que coincidimos plenamente y que cuentan con un contenido altamente digital, que contribuirán a impulsar la recuperación: la búsqueda de oportunidades mediante la creación de startups; la aplicación de tecnologías 4.0, especialmente en la cadena de suministro; el posicionamiento de las organizaciones para una rápida recuperación de ingresos; la incorporación de tecnologías digitales en las ventas y operaciones para dar una mejor respuesta a las necesidades y preferencias de clientes y consumidores, y por último, el aumento de la eficiencia operativa y el aprovechamiento de la nube como forma de ayudar a las empresas en el desarrollo de nuevas vías de entrega y venta de producto.

La pandemia nos ha puesto frente al espejo de muchas de las debilidades que teníamos, pero también ha abierto una gran oportunidad a priorizar la sostenibilidad y la digitalización y el uso de tecnologías que, en muchas industrias, aún eran muy incipientes. Aprovechemos este momento para dar un salto y avanzar apostando en esta misma línea.

Ana Callol es ‘VP public affairs, communications & sustainability’ de Coca-Cola European Partners Iberia