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Hernández de Cos: “Hay caldo de cultivo para el consenso”

El gobernador responde al PP y al PSOE ante las intervenciones de ambos partidos en el Congreso que piden lo mismo, pero no se ponen de acuerdo

19-05-2021 (I-D) El vicepresidente primero de la mesa, Antonio Hurtado; el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos y el presidente de la mesa, Celso Luis Delgado en la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital en la sala Cánovas del Congreso de los Diputados
19-05-2021 (I-D) El vicepresidente primero de la mesa, Antonio Hurtado; el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos y el presidente de la mesa, Celso Luis Delgado en la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital en la sala Cánovas del Congreso de los Diputados A. Perez Meca

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, no para de reclamar a los partidos políticos, sobre todo al PSOE y al PP, consenso para abordar reformas de calado. La última vez fue el pasado día 20 en el Congreso. Hérnandez de Cos intervenía en la Comisión de Economía, y aunque su ponencia estaba llena de posibles titulares, lo cierto es que la hora de su aparición no acompañaba para poder recoger sus declaraciones. Cos se sometió a las preguntas de los diputados presentes en dicha comisión, y por primera vez pudo responder públicamente a las reclamaciones que hiciera unas semanas antes la vicepresidente económica, Nadia Calviño.

La ministra instó al Banco de España a que controlara el salario de los banqueros, y a que interviniera en los ERE que CaixaBank y BBVA han puesto en marcha para que redujeran el número de empleados afectados.

También habló, o mejor dicho, reclamó un consenso político (el PP y el PSOE le dieron pie a ello), y explicó sus argumentos en defensa de la propuesta de la mochila austriaca. Su intervención no tenía desperdicios.

El que el gobernador reclame “consenso político” no es una novedad, creo que lo viene haciendo desde que fue nombrado gobernador, aunque en esta ocasión su petición sonó como un eco en el Congreso. Y es que tanto Elvira Rodríguez, del PP, como Pedro Casares, del PSOE, hicieron mención en sus respectivas intervenciones al consenso político, lo que no le pasó desapercibido al responsable del Banco de España, y le dio pie a, incluso, sacar los colores a ambos políticos, aunque sea metafóricamente hablando.

“La señora Rodríguez ha comenzado su intervención hablando de consenso. El señor Casares ha acabado su intervención hablando de consenso. Creo que hay un caldo de cultivo para que esa demanda, no solo del gobernador, sino de la ciudadanía, se concrete en términos prácticos”, respondió a ambos diputados.

Su reclamación tiene como objetivo que los políticos dejen de tirarse los trastos unos a otros, y “se sienten a pactar reformas de calado”. Y en estas reformas de calado Hernández de Cos citó la mochila austriaca como vía para que las empresas puedan reducir sus costes ante las salidas de empleados, fórmula, no exenta de críticas, por otra parte.

Pese a las fusiones y a los cambios en la presidencia de AEB, esta asociación y CECA prefieren seguir separadas. “Dos influyen más que una”

Esta vía ya la expuso, aunque por escrito, en el Informe Anual del Banco de España correspondiente a 2020, publicado hace unas semanas. En este análisis el supervisor ya pedía su creación, ya que los economistas de la institución aseguran que beneficiaría al 70% de los trabajadores. Esta fórmula consiste en la aportación por parte de la empresa de un fondo para el empleado que puede recuperar al jubilarse, al ser despedido, o parcialmente, si cambia de compañía. “Lo que hay evidentemente, es una redistribución en pos de reducir el problema que lo motiva, que es la dualidad, que se origina en las diferencias de esa protección al empleo que existe entre los distintos contratos”, recalcó Cos en el Congreso.

Para que las empresas puedan rellenar esa mochila, el gobernador propone que el Estado aporte 8.031 millones de euros los cuatro primeros años. Una parte de esa financiación puede ser de los fondos europeos. El objetivo, según explicó el responsable del Banco de España, es que “las indemnizaciones totales no cambien”. En este proyecto Hernández de Cos cree que debe iniciarse el consenso político que tanto Elvira Rodríguez como Pedro Casares aludieron en esta Comisión.

Como era lógico, en esta Comisión tuvo que responder, por primera vez desde que Calviño instó al Banco de España a que promoviera un recorte del salario de los banqueros, al considerarlos “inaceptables”, más si el banco en cuestión se encuentra en un proceso de regulación de empleo como es el caso de CaixaBank y BBVA. Cos defendió la recomendación del BCE y del Banco de España a la banca de limitar el reparto de dividendo y de la retribución variable para los directivos de la banca durante la crisis del Covid-19.

Remuneración variable
Explicó que el Banco de España pudo limitar la remuneración variable en el caso de que pudiera anticipar un problema de capital, pero fue “una recomendación genérica” tanto en el caso de límite del dividendo, como en el del reparto de la retribución variable, porque para llegar a limitarlo se debe “ir caso por caso justificándolo sobre la base de ese argumento de solvencia”. Fue tajante al añadir, “en un momento de crisis eso hubiera sido muy negativo, porque sería haber identificado a entidades individuales, que es lo que un supervisor no debe hacer”. Además, consideró que esto “ha sido efectivo” y que, para comprobarlo, “solo hay que ver los dividendos y pagos variables”.

Eso sí, también respondió al Gobierno sobre los procesos de ajustes de plantilla en el sector. Como ha declarado en más de una ocasión, considera necesarios estos procesos para que la banca pueda ser eficiente y rentable. Explicó que en el caso español, y pese al elevado número de cierre de oficinas y de despidos, el número por 100.000 habitantes duplica la media europea.

Y hablando de cierres, desde que José María Roldán, presidente de la patronal bancaria AEB, asegurase que no iba a presentarse a otra reelección para seguir en el cargo en 2022, y teniendo en cuenta la edad de Isidro Fainé, presidente de la CECA (en julio cumplirá 79 años ), las especulaciones sobre una fusión de ambas asociaciones se han disparado. No es la primera vez.

A ello se une el hecho de que cada vez hay menos miembros en ambas patronales como consecuencia de las fusiones de sus asociados. Pues según apuntan varias fuentes, parece que no, que no habrá fusión de AEB y CECA. Más por la parte de la asociación de las antiguas cajas de ahorros, que por la de la banca, más dispuesta a unir fuerzas.

Estas fuentes apuntan que siempre hacen más fuerza dos asociaciones, que una, sobre todo internacionalmente. Y presumen de que la presidenta de la Federación Bancaria Europea, es Ana Botín, presidenta de Banco Santander, mientras que Fainé ha presidido la Federación Europea de Cajas de Ahorros. “Si CECA y AEB se fusionan perdemos estar en una de las dos asociaciones europeas, y eso no tiene mucho sentido”, apuntan fuentes financieras.

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