Energía renovable

El fondo de Singapur GIC entra en Forestalia para financiar su crecimiento

El vehículo inversor concede un préstamo de 300 millones

 Parque eólico de Forestalia, en Zaragoza, en una imagen de archivo.
Parque eólico de Forestalia, en Zaragoza, en una imagen de archivo.

El fondo soberano de Singapur apuesta por las renovables españolas. GIC ha firmado un préstamo por 300 millones de euros a Forestalia, según fuentes conocedoras de la operación. El objetivo es que la compañía española financie su plan de crecimiento tras haberse alzado como la gran ganadora de las subastas de renovables de 2016 y 2017.

El fondo soberano de Singapur es un viejo conocido del mercado español. Cuenta con varios activos en el mercado inmobiliario, entre otros una participación en GMP, la socimi de la familia Montoro. También es propietario del 9,2% de Cellnex y, junto al private equity estadounidense Hellman & Friedman, controla casi el 45% de Allfunds. Ahora ha puesto sus ojos en el sector renovable español, que cuenta con un nuevo actor.

Ahora GIC ha alcanzado un acuerdo de inversión con Forestalia. El fondo soberano ha acordado inyectar 300 millones de euros a través del citado préstamo. El crédito tiene un vencimiento a siete años y ofrece varias oportunidades para que GIC convierta la deuda en capital. Ahorro Corporación ha actuado como asesor de la operación, estructurador y conseguidor del inversor.

El capital de Forestalia seguirá al 100% en manos de Fernando Samper, que fundó la firma en 2011. Cuenta con proyectos en energía renovable por seis gigavatios (6.000 megavatios), de los cuales dos ya están en operación, tanto en eólica como en solar y biomasa. Y fue el gran ganador de las subastas de renovables organizadas en 2016 y 2017: se hizo en suma con más de 1.000 megavatios gracias a unos precios muy agresivos.

Supone la irrupción de GIC en el sector español de las energías verdes

Desde entonces, la compañía aragonesa ha buscado socios financieros y ha realizado operaciones para financiar el desarrollo de las plantas que se adjudicó. Por ejemplo, en 2020 cerró la venta a Repsol de 26 parques eólicos, con 860 megavatios de capacidad. Un año antes había transferido también a la petrolera otros 335 megavatios. Y en enero acordó la venta en exclusiva a Bruc de otros 1.000. También ha suscrito acuerdos con Mirova, Engie, General Electric y CIP.

El grupo Forestalia cerró 2019, el último con cuentas auditadas presentadas ante el Registro Mercantil, con un beneficio de 94 millones, frente a las pérdidas de 2,5 millones del año anterior. Los ingresos se multiplicaron por tres en ese ejercicio, hasta los 71,1 millones. Además, se embolsó 111 millones por extraordinarios por la venta de participadas.

Además del préstamo rubricado con GIC, Forestalia tenía a cierre de 2019 con una deuda con entidades de crédito de 265,73 millones. A este importe se sumarán los 300 millones concedidos por el fondo soberano de Singapur.

La compañía ganó el año pasado 94 millones por la venta de participadas

El mayor montante corresponde con un préstamo de 140 millones, ampliable hasta los 200, con el fondo EIG, especializado en financiación de renovables que ha participado en operaciones con Abengoa y Opdenergy. Este préstamo vence en 2023. Y mantiene otros créditos con el Ministerio de Industria, de 9 millones, y con el ente público regional de la energía de Castilla y León, por 42 millones.

Un momento clave

La operación de GIC llega en un momento delicado para el sector renovable en España. Hace menos de un dos meses, dos compañías, Capital Energy y Opedenergy se han visto obligadas a cancelar sus planes para salir a Bolsa. La razón era que no encontraron la demanda suficiente de los mercados para saltar al mercado al precio deseado. Ecoener, que sí consiguió debutar, lo hizo con un descalabro del 12,5% en su primera sesión de cotización.

La sensación que latía en el mercado es que la inversión en energía verde en España era una burbuja a punto de explotar. Las compañías que acudían al mercado lo hacían con más proyectos que megavatios en marcha. Los inversores no estaban dispuestos a pagar tanto como pedían por unos proyectos que solo estaban sobre el papel.

Sin embargo, los fondos de pensiones, de capital riesgo y de infraestructuras siguen estando dispuestos a sacar la cartera para apostar por las renovables, pero siempre lejos del parqué. Recientemente, I Squared se ha hecho con T Solar, Notharland ha adquirido Helia y CDPQ se ha hecho con la última cartera de Q-Energy.

Fondos propios reforzados con varias ampliaciones

  • Balance. El grupo en el que consolida Forestalia es Nearco Renovables, propiedad al 100% de la sociedad Desarrollo Eólico Las Majas XXV. Esta firma está controlada, a su vez, por el empresario Fernando Samper. Según consta en las últimas cuentas de la sociedad dominante, el patrimonio neto alcanzaba a cierre de 2019 los 112 millones de euros, después de haberse producido varias ampliaciones de capital en 2018. La compañía logró un beneficio de explotación de 121,8 millones, superior a los ingresos, de 71 millones, gracias a diversos ingresos atípicos. Fue entonces cuando la empresa disparó su crecimiento y también se multiplicaron sus gastos financieros hasta los 37,5 millones de euros, desde los 5,7 millones de euros de 2018.
  • Salvedad. El auditor, BDO, incluye una salvedad en las últimas cuenta de Nearco Renovables. La empresa incluye los resultados por integración global de la sociedad Forestalia Sarda, encargada de cultivos de biomasa. Pero BDO se queja de que no ha dispuesto de “evidencia suficiente” para concluir que los estados financieros de esta firma cumplen con los principios y normas contables generalmente aceptados.
Normas
Entra en El País para participar