Industria

Tubacex dispara las pérdidas por un desplome de los pedidos por la descarbonización

Resultado negativo de 16,4 millones y plan para reorientarse a a la economía verde

Tubacex dispara las pérdidas por un desplome de los pedidos por la descarbonización

Tubacex ha multiplicado por diez sus pérdidas en el primer trimestre al registrar un resultado negativo de 16,4 millones en relación con el mismo periodo de 2020. La descarbonización está detrás de estos datos, porque ha desplomado los pedidos del fabricante de tubos sin soldadura. Los principales clientes del grupo vasco, las industrias del petróleo y del gas, sufren una crisis estructural por la tendencia internacional a reducir el consumo de combustibles fósiles y otros recursos y recurrir a la generación renovable.

La propia Tubacex está orientando su estructura fabril hacia la economía verde. Un cambio que ha supuesto 129 despidos en sus centros de Álava, dentro de una reestructuración que ha afectado a 600 empleados del grupo en todo el mundo.

Las ventas de enero a marzo se han desplomado un 43,7 %, hasta 86,5 millones. El bajo nivel de la cartera de pedidos ha recortado la tasa de ocupación de sus instalaciones. Jesús Esmorís, consejero delegado de Tubacex, ha señalado que la estrategia de recorte de costes, que ha logrado un ahorro anual de 30 millones, y la mayor eficiencia y diversificación, "nos han permitido gestionar un entorno tan complicado".

La deuda financiera neta (DFN) alcanzó al pasado 31 de marzo los 310,4 millones, hasta doce veces el Ebitda (beneficio bruto de explotación), una equivalencia en un nivel muy alto. Parte de este pasivo incluye las indemnizaciones por los citados 600 despidos y la culminación de la compra de la filial india Prakash.  

La caja de Tubacex alcanza los 189,6 millones y dispone de una liquidez de 265 millones. Con esta base, la siderúrgica alavesa cubre los vencimientos de deuda hasta 2025.

Esmorís no ve mejoría para el segundo trimestre, pero sí una paulatina mejora del nivel de ocupación de las plantas, salvo las de Amurrio y Laudio / Llodio, ambas en Álava y en huelga por los despidos.

Sobre la comentada adaptación a la descarbonización, la nueva gama de tubos del grupo permite reducir hasta un 40 % las emisiones de CO2 en las plantas convencionales de generación de energía. Tubacex también dirige parte de sus ventas a la industria nuclear.

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