El Ejecutivo resta peso al plan para quitar la reducción de IRPF por declaración conjunta

Ribera dice que es solo una vía a explorar y la oposición critica que supondría una subida de impuestos a las clases bajas

Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta del Gobierno.
Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta del Gobierno. Europa Press

La vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera ha restado peso este lunes a la polémica suscitada por el plan remitido a Bruselas para eliminar la reducción por tributación conjunta del IRPF asegurando que el Ejecutivo solo está “explorando” líneas de consolidación fiscal.

Según ha recogido la agencia de noticias Efe, la también ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha explicado que lo que ha hecho el Gobierno “ha sido marcar las grandes líneas, con sus hitos”, y que “en el paquete de consolidación fiscal se están todavía definiendo y explorando cómo construir las líneas de consolidación de ingresos”. Según la ministra, se trata de “cuestiones más de detalle técnico que una rectificación en toda regla”.

La posible supresión de esta bonificación fiscal de la que se benefician 2,1 millones de familias en España, levantó ampollas en la oposición que se ha lanzando a criticar al Gobierno de Sánchez. El presidente la Xunta, el popular Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que esta medida sería “una muy mala noticia” que perjudicaría a las clases medias. “Matices aparte, cuando uno presenta ante la Unión Europea un plan de reformas y esa es una de las reformas, incrementar la presión fiscal a más de dos millones de familias, es una mala noticia”, ha dicho. El PP preguntó a Bruselas si el Gobierno ha rectificado esta propuesta.

Por su parte, el grupo parlamentario de Ciudadanos aseguró que supondría “una subida de impuestos a las familias, particularmente a las de rentas más bajas”. Por eso, ha preguntado al Ejecutivo en el Congreso por qué lo “ocultó” y si lo hizo “por la campaña electoral en la Comunidad de Madrid”. Según el partido liderado por Inés Arrimadas, esta medida es “incuestionablemente, una subida de impuestos a las familias, particularmente a las de rentas más bajas y aquellas en las que solo percibe ingresos un miembro del matrimonio”. Además, ha añadido que el Gobierno lo que pretende es “cargar sobre sus hombros más impuestos, para no tener que revisar la política de gastos públicos ineficientes que la Airef ha puesto de manifiesto en diversos informes”.

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