El sucesor de Bezos tendrá que hacer muchos malabarismos

Andy Jassy deberá garantizar una transición suave en Amazon mientras un periodo extraño pero lucrativo llega a su fin

Repartidor de Amazon, en París, en marzo de 2020.
Repartidor de Amazon, en París, en marzo de 2020. AFP

El negocio y el liderazgo de Amazon están cambiando, al mismo tiempo. Los ingresos del primer trimestre de la empresa de comercio electrónico de 1,7 billones de dólares aumentaron un 44%, completando un año de consumidores encerrados y compras de pánico. Con el presidente ejecutivo Jeff Bezos de salida, dependerá del jefe entrante, Andy Jassy, garantizar una transición suave mientras un periodo extraño pero lucrativo llega a su fin.

El resultado del primer trimestre sigue al fuerte crecimiento, del 38%, de los ingresos de Amazon en 2020, gracias a que los consumidores, temerosos de ir a las tiendas físicas, se abastecieron de papel higiénico, desinfectante de manos y juegos de mesa.

Sus acciones se dispararon un 75% el año pasado. Ahora los inversores están preocupados por el desvanecimiento de las ganancias de las compras. Las acciones han subido solo un 9% en 2021, y Amazon estima que el crecimiento del segundo trimestre será de entre el 24% y el 30%.

El crecimiento proviene cada vez más de cosas distintas al comercio electrónico, afortunadamente. Los “otros” ingresos de Amazon, compuestos en gran parte por las ventas de publicidad online, aumentaron un 77% en el primer trimestre, en términos interanuales. Su unidad de nube, que es la que más cuota de mercado tiene en Estados Unidos, creció un 32%. A medida que la economía se normalice, conducir la expansión de esos negocios en medio de la dura competencia se convertirá en un trabajo mayor. En los anuncios online, está quitando cuota de mercado a Google, de Alphabet, que también es un rival enérgico en los servicios de la nube, junto con el número 2, Microsoft.

Amazon también se está expandiendo en otras áreas, desde la producción de películas hasta la venta de medicamentos online para competir con CVS Health y Walgreens Boots Alliance. Bezos, sin embargo, no estará involucrado en la gestión diaria de esos esfuerzos. Tras dirigir Amazon durante la pandemia de Covid-19, se convertirá en presidente ejecutivo en el tercer trimestre. Jassy, que lleva en Amazon desde 1997, tomará el timón.

Su experiencia es de utilidad. Ayudó a establecer lo que se convertiría en Amazon Web Services en 2003, consiguiendo grandes clientes como Apple en el camino. Pero eso le ha dejado más aislado de los problemas que afectan a la parte de comercio electrónico del negocio, desde sus crecientes operaciones logísticas hasta el activismo en aumento de los empleados.

Ello provocará que Jassy tenga que hacer muchos malabarismos. También es posible que no se le conceda el beneficio de la duda que los inversores otorgaron a Bezos, que a menudo devolvía las ganancias a la empresa en lugar de recompensar a los accionistas con dividendos o recompras. A medida que Amazon pierda el efecto halo de la pandemia –y de Bezos– dependerá de Jassy demostrar que su nuevo imperio aún puede brillar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías