La competencia por los trenes de EE UU tiene cada vez más aspirantes

Canadian National ofrece más de un 20% más que Canadian Pacific por Kansas City Southern

Un tren de Canadian National Railway en Montreal.
Un tren de Canadian National Railway en Montreal. reuters

Si las fusiones de trenes van a estar en racha, Canadian National quiere participar. La compañía de transporte de mercancías, que vale 80.000 millones de dólares, ofrece 33.700 millones, incluida deuda, por Kansas City Southern, más que lo propuesto por Canadian Pacific en marzo. Tiene poco que perder.

La oferta puede parecer descarrilada: 325 dólares por acción es más de una quinto más que la de su rival. CN ha dicho que puede conseguir 1.000 millones en sinergias, más que los 780 millones anunciados por CP. Pero, al igual que esta, cuenta sobre todo con las sinergias de ingresos, en parte porque espera llevarse cuota de los camioneros. Incluso si CN lo consigue, el valor de las sinergias, gravadas y capitalizadas, no llega a cubrir la prima en casi un cuarto.

Las sinergias de costes podrían ayudar, pero hay otros problemas. Al igual que su rival, la propuesta de CN incluye un fideicomiso que cerrará en la práctica la transacción antes de que los reguladores la aprueben. Aunque la Junta de Transporte de Superficie de EE UU tiene la última palabra, el Departamento de Justicia publicó la semana pasada un informe en el que desaprueba esta fórmula. La combinación de KCS y CN daría lugar a una empresa más grande que un acuerdo con CP. Ello podría dificultar aún más la aprobación de los reguladores.

Pero en dos décadas no ha habido concentración entre grandes ferroviarias, conocidas como Clase 1. La operación podría tener sentido financiero si el adjudicatario adquiere características de monopolio y recibe al mismo tiempo la aprobación de los reguladores. No es imposible. Unas 375 partes interesadas, incluidos clientes, han mostrado su apoyo a CP, en parte porque, al igual que CN, crearía una ruta transcontinental que haría más eficiente el transporte.

Las dos opciones de Canadian National eran esperar y ver si los reguladores permitían que un rival se hiciera más grande, o lanzarse. La segunda estrategia, en el peor de los casos, pone de manifiesto los defectos de la oferta de Canadian Pacific, al imitarla. En el mejor, tendrá éxito y se subirá al carro de la concentración antes de que el tren abandone por completo la estación.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías