Deportes

Guerra en el fútbol: grandes clubes acuerdan la Superliga y la UEFA amenaza con sanciones

El organismo prohibirá a los equipos jugar en otras competiciones

Partido entre Real Madrid y FC Barcelona.
Partido entre Real Madrid y FC Barcelona. AFP

12 de los mayores clubes de fútbol de Europa han acordado la creación de Superliga para reemplazar a la Liga de Campeones, un plan que espera disparar los ingresos económicos de los equipos pero que se topa con la frontal oposición de las autoridades deportivas. Los 12 equipos fundadores son Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester United, Manchester City, Liverpool, Arsenal, Chelsea, Tottenham, Juventus, AC Milán y e Inter de Milán.

La liga arrancará "tan pronto como sea posible", y de entrada los fundadores recibirán un pago por adelantado de 3.500 millones de euros "para apoyar sus inversiones y mitigar el impacto de la pandemia", monto aportado por el banco estadounidense JP Morgan. Con unos ingresos previstos de 4.000 millones de euros para la competición a través de los derechos audiovisuales y patrocinio, los clubes recibirían un pago fijo de 264 millones de euros al año. La competición se ha anunciado pocas horas antes de que la UEFA anuncie el nuevo formato de la Champios League, competición amenazada directamente por la Superliga.

La propia UEFA, la Federación Inglesa de Fútbol, la Premier League, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), LaLiga, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y la Serie A han advertido de que llevarán a cabo todas las medidas a su alcance, tanto a nivel judicial como deportivo, para evitar que la Superliga europea salga adelante, según un comunicado emitido ayer.

También hacen hincapié en que los clubes implicados no podrán jugar en ninguna otra competición a nivel nacional, europeo o mundial (pese a que los equipos que disputarán la Superliga prevén jugar competiciones nacionales), así como que sus jugadores "podrían verse privados" de ir convocados con sus selecciones. "El fútbol se basa en competiciones abiertas y en el mérito deportivo; no puede ser de otra manera", apuntan. La FIFA, organizadora de la Copa del Mundo, ha rechazado la iniciativa pero no ha hecho referencia al veto a los jugadores que compitan en estos equipos, como sí hizo la semana pasada.

La Superliga, de un formato similar a la NBA, contempla que los 15 equipos fundadores (tres más que los firmantes) participen en todas sus ediciones, más otros cinco equipos que jugarán por invitación, en dos ligas de 10 miembros y tres rondas eliminatorias. Actualmente para participar en la Liga de Campeones se precisa una clasificación previa en la liga nacional. Los partidos se disputarían entre semana para evitar solapamiento con las ligas nacionales, pero el formato es incompatible con la actual Liga de Campeones.

Asimismo, este lunes la UEFA ha añadido que está consultado con su equipo legal las sanciones que se podrán llevar a cabo, tras celebrar una reunión extraordinaria esta mañana. "Aplicaremos todas las sanciones posibles. Mi opinión es que [equipos y jugadores] deben ser excluidos de todas nuestras competeciones", declaró el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. Ello afectaría a la Liga de Campeones (el único semifinalista de la actual edición que no está entre los 12 es el PSG francés) y a al próxima Eurocopa de naciones.

En los 12 firmantes solo hay equipos de España, Italia y Reino Unido. Las asociaciones han agradecido a los países, especialmente Alemania y Francia, donde los grandes equipos se han negado, por el momento, a firmar la intención de crear dicha competición. "Hacemos un llamamiento a todos los amantes del fútbol, a los aficionados y a los políticos, para que se unan a nosotros en la lucha contra este proyecto, si es que se anuncia. Este persistente interés de unos pocos lleva demasiado tiempo. Ya es suficiente", sentencian.

La oposición al proyecto llega desde todos los estamentos del fútbol, y se han sumado al rechazo Boris Johnson o Emmanuel Macron.  "Permaneceremos unidos en nuestros esfuerzos por detener este cínico proyecto, un proyecto que se basa en el interés propio de unos pocos clubes, en un momento en que la sociedad necesita más que nunca la solidaridad", subrayan en un comunicado las asociaciones futbolítiscas. Ex futbolistas como Roy Kean (Manchester United), Jamie Carragher (Liverpool) y las asociaciones de aficionados se han mostrado abiertamente en contra.

"Este nuevo torneo anual proporcionará un crecimiento económico significativamente mayor, lo que permitirá apoyar al fútbol europeo a través de un compromiso a largo plazo, de que las aportaciones a la solidaridad, crezcan en línea con los ingresos de la nueva liga europea. Los pagos de solidaridad serán mayores que los actualmente generados por el sistema europeo de competición y se prevé que superen los 10 000 millones de euros a lo largo del periodo de compromiso de los Clubes", señala el comunicado, publicado en la página web de Real Madrid. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, será presidente de la Superliga, con vicepresidencias para representantes de Manchester United y Juventus.

Andrea Agnelli dimitió ayer como presidente de la Asociación de Clubes Europeos (ECA), que representa a unos 200 equipos del continente. La ECA señaló ayer que continúa trabajando en el nuevo formato de la Champions League, que en todo caso no sería compatible con la Superliga. La ECA ha colaborado con la UEFA en la definición del nuevo formato de la Champios League, que con más partidos y la expectativas de más ingresos, aspiraba a abortar la creación de la Superliga.

Normas
Entra en El País para participar