Telefónica recortará a 26.000 millones su deuda tras el aval a su operación clave de fusionar O2 y Virgin

La unión de O2 y Virgin amenaza el liderazgo de BT

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

El escenario de Telefónica en Reino Unido, uno de sus cuatro mercados estratégicos, está a punto de cambiar. La autoridad de competencia británica (CMA), confirmó ayer que ha dado luz verde provisional a la fusión de O2, la filial británica de la empresa española, con Virgin Media, propiedad de la estadounidense Liberty Global. La operación, valorada en 31.400 millones de libras (unos 36.180 millones de euros), es la mayor de la historia del grupo español

“Un análisis exhaustivo de las pruebas recopiladas durante nuestra investigación ha demostrado que es improbable que el acuerdo provoque un aumento de los precios o una reducción de la calidad de los servicios móviles, lo que significa que los clientes deberían seguir beneficiándose de una fuerte competencia”, dijo la CMA.

Los dos socios, que se repartirán el capital al 50%, realizaron un primer pronunciamiento. “Liberty Global y Telefónica han recibido la publicación de las conclusiones provisionales de la CMA en el marco de su examen de la propuesta de fusión de sus negocios en el Reino Unido. Seguimos trabajando de forma constructiva con la CMA para lograr un resultado positivo. Esperamos el cierre hacia mediados de este año”, señalaron.

La operación tiene al menos dos vertientes principales. Por un lado, es fundamental para los planes de Telefónica para reducir deuda y, por otro, creará un gigante de las telecomunicaciones en Reino Unido que, con 46 millones de líneas, entre móvil, banda ancha fija y televisión, desafiará el liderazgo histórico de BT.

UBS señaló que la fusión supone un riesgo para BT, recordando que Virgin Media podría expandir su huella de fibra a entre siete y diez millones de hogares más. Los planes iniciales de Virgin pasaban por llegar a 15 millones a final de año, si bien, su dirección indicó que podrían alcanzarse los 16 millones. En esta línea se pronunciaron Exane BNP Paribas, Deutsche Bank y HSBC, que advirtió sobre una mayor colaboración entre la nueva O2 Virgin con grupos como Sky, y presionar a BT Openreach.

En la vertiente financiera, la integración de O2 y Virgin es clave para los planes de Telefónica y de su presidente, José María Álvarez Pallete, en la reducción de deuda. El directivo podrá acudir a la junta anual de accionistas, que se celebra el próximo 23 de abril, con estos deberes hechos.

Con la operación, Telefónica prevé una reducción de deuda de entre 6.300 y 6.652 millones de euros, y un pago inicial de 6.500 millones. Al cierre de 2020, su deuda rondaba los 35.000 millones, si bien, con las operaciones pendientes, la citada fusión de O2 y Virgin, y las ventas de Movistar Costa Rica y de las torres de Telxius a American Tower, se situaría en cerca de 26.000 millones. “La operación acelerará el desapalancamiento de Telefónica”, dijo Credit Suisse.

Sinergias

Bank of America señaló que la operación genera valor para Telefónica y Liberty, recordando que las sinergias por opex y capex rondará los 6.000 millones de libras, con otros 2.000 millones por sinergias relacionadas con los pagos de impuestos. “Para Telefónica, la fusión doblará la capacidad de generación de caja que tenía O2 por separado, alcanzando una rentabilidad del 16% en 2024”, dijo el banco, que recordó que la nueva operadora abonará dividendos con los excedentes de caja.

La aprobación definitiva podría tener lugar en mayo, según fuentes del sector, que apuntan que es muy improbable que la CMA pudiera cambiar la dirección de sus decisiones.

Ambos socios han trabajado con ese convencimiento, sentando las bases para una rápida puesta en marcha de la nueva empresa. De hecho, ya en septiembre de 2020, completaron la recapitalización de la joint venture, con la captación de más de 6.100 millones de euros entre créditos y bonos. La pasada semana, Telefónica y Liberty comunicaron que Lutz Schüler, de Virgin será el CEO de la nueva operadora, mientras que Patricia Cobián, directora financiera de O2, ocupará el mismo puesto en la joint venture.

Poca reacción en los mercados

El mercado, de momento, ha reaccionado con frialdad al anuncio de la CMA. Las acciones de Telefónica cerraron ayer casi sin cambios, en 3,73 euros.

Banco Santander señaló que las matildes no han reflejado el impacto positivo de la fusión, indicando que elevará en 3.200 millones de euros la capitalización de Telefónica y en 0,59 euros el precio de la acción.

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