Interior de un Tesla Model 3.
Interior de un Tesla Model 3.

Se desvela el secreto: así controla la cámara interior de un Tesla la atención del conductor

Un propietario experimenta para demostrar cómo vigila.

Tener una cámara mirando permanentemente al interior de un coche, y más cuando tenemos la certeza de que está conectada y todo lo que ve, algún día, acabará en manos de alguien que lo tendrá que analizar, no es plato de buen gusto y por eso desde Tesla se han guardado muy mucho de analizar por libre ese material sin el consentimiento expreso del propietario. 

Esa cámara de los vehículos Tesla, que Elon Musk vino a decir en Twitter que estaba ahí solo para vigilar el comportamiento de los futuros pasajeros de los robotaxis que esperan distribuir cuando su famoso FSD (full self drive) sea toda una realidad (autónoma), ha formado parte siempre del paisaje de los vehículos de los estadounidenses aunque no ha sido hasta los últimos meses cuando de verdad ha cogido cuerpo y verdadera utilidad.

¿Qué hace el conductor durante la marcha?

Ha sido un propietario el que ha querido comprobar hasta qué punto esa cámara antisalvajes no tenía otras funciones relacionadas, precisamente, con el FSD, aunque solo sea para controlar qué está haciendo el conductor en cada momento. Y los resultados son sorprendentes porque demuestran que su ubicación mirando hacia el interior del vehículo busca, también, garantizar la seguridad de todos los pasajeros.

Este usuario ha estado poniendo a prueba la cámara interior para comprobar hasta qué punto está pendiente de la atención del conductor respecto de lo que ocurre en carretera, poniendo y quitando elementos que pudieran distraer a la inteligencia artificial que hay detrás de todo el sistema. Hay un momento en el que incluso llega a colocar fotografías del propio Elon Musk para conseguir datos sobre qué interpreta esa cámara.

El resultado resulta muy interesante porque desvela que la cámara sabe cuándo el conductor mira a la carretera, ya que es capaz de seguir la trayectoria de los ojos y, por lo tanto, saber si está atendiendo, e incluso dormido, para lanzar posteriormente algún tipo de alerta que le obligue a recuperar la atención a lo que está ocurriendo durante el trayecto.

De todas formas, hay quien recela y desconfía de tener una cámara permanentemente enfocada hacia el interior del coche, lo que ha provocado, por ejemplo, que el ejército chino haya prohibido el acceso de estos vehículos a sus instalaciones. A raíz de esa decisión, desde la marca han recordado que “los vehículos utilizados por los usuarios de Tesla no infringen la privacidad de los usuarios a través de la cámara del vehículo”. Como siempre ocurre en estos casos, creer o no algo así será una cuestión de confianza y pura fe. ¿No?

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