Una dinastía de Singapur cae en la trampa inmobiliaria china

El desastre de la adquisición de Sincere Property es un aviso para cualquiera que esté interesado en activos chinos con problemas.

Una dinastía de Singapur cae en la trampa inmobiliaria china

No todo lo barato es un chollo. Hace 11 meses, Sherman Kwek, el consejero delegado de City Developments (CDL), calificaba de gran acuerdo su adquisición por 655 millones de dólares del 51% de Sincere Property por la mitad del valor activo neto de la promotora inmobiliaria china por aquel entonces. Pero el mes pasado, CDL dio por perdido prácticamente todo lo que se convirtió en una inversión de 1.400 millones de dólares. El desastre es un aviso para cualquiera que esté interesado en activos chinos con problemas.

CDL es una de las promotoras más grandes de Singapur; los Kwek que la controlan forman parte de un clan de multimillonarios malayo-singapurense. En abril, CDL entró en Sincere a través del holding del fundador Wu Xu, un exfuncionario de Vivienda de Chongqing. Eso le dio el control efectivo, pero CDL aceptó compartir la capacidad de gestión, y dejó que el equipo de Sincere dirigiese las operaciones diarias. En menos de un año, CDL anunció sus peores pérdidas de la historia debido a un deterioro patrimonial de 1.300 millones de dólares, que entonces incluía préstamos, tenencias de bonos y garantías de deuda.

CDL sabía que Sincere estaba muy endeudada cuando tomó esta importante decisión. Desde junio, Sincere disponía de efectivo que solo cubría el 15% de los 2.400 millones de dólares pagaderos en un año, según una presentación de bonos en Shanghái. Esa precaria posición empeoró por las duras medidas adoptadas por Pekín contra el apalancamiento de las promotoras el pasado agosto, que afectó mucho a las promotoras de pequeño y mediano tamaño que solo tenían pocos terrenos.

CDL espera que la depreciación del mes pasado ponga punto final al asunto. Las duras medidas aplicadas por China fueron un problema, pero la decisión de CDL de pagar por el control, pero permitir que el equipo de Wu mantuviese una considerable capacidad de gestión, no fue muy acertada. Es posible que el grupo de Singapur todavía tenga que aumentar su participación o desembolsar más dinero para proteger el valor. Esto aún no ha terminado.