Ayudas económicas

El Constitucional alemán deja en suspenso la ratificación del fondo de recuperación europeo

El veredicto podría demorarse tres meses

La canciller alemana Angela Merkel y el vicecanciller y ministro de Finanzas del país, Olaf Scholz.
La canciller alemana Angela Merkel y el vicecanciller y ministro de Finanzas del país, Olaf Scholz.

El Tribunal Constitucional alemán ha dejado en suspenso la ratificación del plan de recuperación post-pandemia de la Unión Europea (UE), en respuesta a una demanda presentada por el procedimiento de urgencia contra la participación alemana en la deuda común.

La decisión del TC, comunicada hoy, implica que el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, no puede suscribir la ley, previamente aprobada tanto por la cámara baja como la alta (Bundestag y Bundesrat) del Parlamento federal.

El veredicto afecta al proceso de ratificación por parte de Alemania del paquete presupuestario de la Unión Europea (UE) hasta 2027, que incluye los 750.000 millones de euros destinados al fondo de recuperación post-pandemia. Con ello queda congelado ese procedimiento, a la espera de que el TC evalúe la correspondiente demanda y emita una decisión.

Los jueces alemanes no han dado plazos sobre su futuro veredicto, pero sus decisiones sobre asuntos similares se prolongaron hasta tres meses, según fuentes diplomáticas alemanas. Esto supone que la UE no podrá cumplir su meta de que todos los Estados miembros hayan ratificado el plan para finales de abril.

El Ejecutivo comunitario no puede acudir a los mercados de deuda hasta que la Decisión de Recursos Propios de la UE haya sido aprobada en los veintisiete parlamentos nacionales. Por el momento, sólo ha sido ratificado completamente en Bulgaria, República Checa, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Malta, Portugal y Eslovenia.

La ratificación del fondo de recuperación en todos los Estados miembros no es el único trámite a completar para que las ayudas empiecen a fluir hacia los países, puesto que la UE antes debe dar también el visto bueno a los planes nacionales con las reformas e inversiones que financiarán dichos fondos.

Este paquete financiero incluía, además de un presupuesto plurianual comunitario, un programa de reconstrucción consistente no solo en préstamos, sino también en ayudas financieras no reembolsable. Esto significa que, por primera vez, la Unión Europea (UE) contrae deudas conjuntamente, algo a lo que durante años Alemania rechazó.

La consecución del acuerdo final se logró tras una compleja negociación, durante la presidencia de turno alemana comunitaria, la última bajo el liderazgo de la canciller Angela Merkel.

La aprobación final pasó por varias fases de fuertes tensiones entre los estados miembros hasta lograrse un consenso calificado de histórico. La demanda por el procedimiento de urgencia fue presentado por un grupo de economistas en torno al político Bernd Lucke, exlíder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AFD).

Lucke fundó esa formación en 2013, entonces como partido eminentemente euroescéptico. Lo abandonó poco después, al dar el partido un giro claramente xenófobo, tras lo cual ha impulsado sucesivas formaciones minoritarias. Desde estos grupos, como otras organizaciones afines, se impulsaron en el pasado otras demandas parecidas contra paquetes de rescate, en edio de la crisis del euro, que obstaculizaron sin llegar a bloquearlos.

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