Carrefour hace en Brasil lo que no pudieron hacer con él en Francia

Compra el tercer minorista de alimentación del país, Grupo Big, cuando su filial ya lidera el ‘cash a carry’

Carrefour de Saint-Herblain, a las afueras de Nantes.
Carrefour de Saint-Herblain, a las afueras de Nantes. AFP

Carrefour ha realizado una operación inteligente que no se permitiría en su territorio. El operador francés de supermercados va a comprar el tercer minorista de alimentación de Brasil, el Grupo Big Brasil, por 7.000 millones de reales (1.100 millones de euros). El precio parece razonable y el ahorro de costes jugoso. La búsqueda en el extranjero tiene más sentido que hacerlo en el mercado nacional, de lento crecimiento.

Francia es un lugar complicado para los compradores extranjeros. En enero, el Gobierno de Emmanuel Macron bloqueó una adquisición por 16.000 millones de euros de Carrefour por parte del operador canadiense de tiendas de conveniencia Alimentation Couche-Tard.

La protección de los puestos de trabajo y el suministro de alimentos de propietarios extranjeros estaban detrás de la decisión. Sin embargo, Carrefour no ha encontrado esa oposición para esta operación, que se lleva a cabo a través de su unidad brasileña, que ya es el mayor operador de cash and carry del país.

Big opera 387 tiendas y generó unas ventas de 24.900 millones de reales (3.810 millones de euros) en 2020. Carrefour Brasil, que cotiza en Bolsa, pagará el 70% del precio en efectivo y el 30% a través de nuevas acciones. Una vez completada, el Grupo Carrefour poseerá alrededor del 67,7% de Carrefour Brasil, frente al 71,6% actual.

Sin duda, le supondrá un gran ahorro de costes. Aunque Carrefour está comprándoselo al fondo de adquisiciones Advent International y a Walmart, que no son gestores descuidados, espera obtener 1.700 millones de reales (260 millones de euros) de sinergias para 2024, gracias a una mayor eficiencia de la cadena de suministro, una aceleración de la estrategia de comercio electrónico y un aumento de la rentabilidad de las tiendas gracias a una mayor densidad de ventas.

El precio no es muy elevado: equivalente a 7,5 veces el ebitda del Grupo Big; la unidad brasileña de Carrefour, conocida como Atacadao, está valorada en unas 8 veces.

Con el tiempo, el grupo francés quiere elevar la rentabilidad de Big hasta que alcance la de su propia unidad brasileña. Supongamos que el director general de Carrefour, Alexandre Bompard, puede llevar el margen ebit del Grupo Big al nivel de Atacadao, el 6%. Con las ventas del año pasado, obtendría 1.500 millones de reales (230 millones de euros) de beneficio operativo. Si se quitan los impuestos, el rendimiento del capital invertido es de un jugoso 15%, por encima del coste de capital del sector, que es de aproximadamente un 12%.

Carrefour no tiene más remedio que expandirse fuera de Francia. Su mercado nacional apenas crece, y es probable que se enfrente a la renovada competencia de los minoristas de descuento, como el alemán Aldi, y de grupos online como Amazon.

Tras esta operación, Carrefour será un actor dominante en un mercado en el que las ventas crecieron un 18% el año pasado. Por suerte para él, algunos países aceptan el capital extranjero.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías