Los asesores de fondos optan por regularizarse ante la presión de la CNMV

Muchos mutarán en empresas de asesoramiento financiero (EAF)

Sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El centenar asesores de fondos de inversión estarán más controlados por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La nueva regulación ha impulsado a la mayoría cambiar de figura jurídica y registrarse como Empresa de Asesoramiento Financiero (EAF). Los asesores que van por libre prácticamente desaparecerán.

Uno de los fondos que ha iniciado el proceso es Andromeda Value. Hasta ahora, este vehículo de Renta 4 Gestión estaba asesorado por una empresa con forma de sociedad limitada (Andromeda Capital S. L.), controlada por Flavio Muñoz y Juande Gómez. Tras la publicación de la guía técnica de la CNMV sobre Asesores no Profesionales de Fondos, la firma ha comunicado a sus partícipes que se va a transformar en empresa de asesoramiento financiero.

El cambio no es baladí. Para empezar, una EAF tiene que tener un capital mínimo de 50.000 euros, que se subirá durante el primer semestre a 75.000 euros por normativa europea. En una sociedad limitada, el capital inicial es de 3.000 euros. Además, las empresas de asesoramiento reguladas tienen que tener un departamento de gestión de riesgos, otro de atención al cliente, un registro de clientes y políticas de control de conflictos de interés.

Horacio Encabo, director de EAF y relaciones institucionales de Andbank España explica que “los gastos mínimos, mínimos, anuales de una EAF son de al menos 20.000 euros”. Una cantidad, que unida a la aportación de 75.000 euros de capital inicial, hará que muchos asesores no regulados se queden fuera.

Tres formatos para la gestión de fondos

  • Tradicional. Las gestoras de fondos de Santander, BBVA o CaixaBank tienen en nómina a gestores de fondos y directores de inversiones que se encargan de elegir qué acciones o bonos incorporan al fondo de inversión que gestionan. También pueden decidir invertir en futuros, derivados o en otros fondos. La regulación sobre los límites de estas inversiones es muy estricta.
  • Asesores. Una gestora como Renta 4 tiene fondos de inversión gestionados por su propio equipo, pero también tiene vehículos que están asesorados por otra entidad, ya sea una sociedad de valores, una empresa de asesoramiento financiero (EAF) o una sociedad limitada (en este caso, se trata de un asesor no regulado por la CNMV).
  • Indexación. Las gestoras también tiene vehículos que se dedican a replicar la evolución de un índice bursátil o de bonos. En estos casos no hace falta que haya un gestor o un asesor que se encargue de decidir qué inversiones hacer.

La CNMV tiene identificados a 92 asesores no regulados de vehículos de inversión, a los que pretende imponer una serie de nuevas restricciones para seguir desarrollando esta tarea. 48 de ellos asesoran a fondos de inversión y 44 a sociedades de inversión de capital variable (sicavs).

La figura del asesor no regulado es una rareza en la industria. La situación más normal es que el gestor de un fondo sea un asalariado de una sociedad gestora. También hay veces que la tarea de gestión recae sobre otro tipo de empresas de servicios financieros, como sociedades de valores, agencias de valores o las mencionadas EAF.


La normativa en marcha

El supervisor de los mercados sentía una cierta incomodidad con la figura del asesor no registrado, por eso sacó a consulta una guía técnica que, entre otras cosas, imponía al asesor que su principal fuente de ingresos no fuera la el asesoramiento del fondo.

“Si se piensa, es un tanto ridículo, porque un arquitecto puede ser asesor de un fondo como actividad complementaria a su profesión, pero un inversor experto no podría dedicarse en exclusiva a asesorar un fondo”, explica el consejero delegado de una importante gestora de fondos, que trabaja con varios asesores.

Paradójicamente, los fondos con asesores no regulados que mejor han funcionado, como el citado Andromeda Value (que ha duplicado su valor en cinco años y ya gestiona cerca de 50 millones de euros) son los que más empujados se han visto a convertirse en EAF, puesto que los asesores se dedicaban 100% a esta tarea.

También está en proceso de conversión en EAF la firma Driemut SL, que asesora el fondo Alcalá Multigestión Oricalco. Este vehículo fue el más rentable en España en 2020, con un retorno del 157%. El que logró más rentabilidad un año antes fue el mencionado Andromeda Value. Otro asesor que está planteándose un nuevo encaje jurídico es Emerito Quintana, de Numantia Patrimonios. El fondo que asesora tiene ya un patrimonio de 27 millones de euros y acumula una revalorización del 72% en los tres últimos años.

La nueva regulación hará que los asesores de éxito se acojan a la figura de la EAF o creen una sociedad de valores y abocará al cierre a los proyectos más pequeños, o a la búsqueda de alianzas.

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