BT salva dos de tres obstáculos financieros

Su problema es el déficit del fondo de pensiones, pero tendrá 10 años de libertad para fijar sus precios prémium

Sede de British Telecom en Londres.
Sede de British Telecom en Londres. REUTERS

BT está avanzando sorprendentemente rápido en su carrera de obstáculos regulatorios. El miércoles, el antiguo monopolio estatal de telecomunicaciones británico salió airoso de una subasta de espectro 5G, y el regulador del sector, Ofcom, prometió ayer no limitar los precios de la banda ancha prémium durante al menos una década. Eso pone a BT en una posición más fuerte para abordar su tercer obstáculo financiero: el déficit en el fondo de pensiones de la compañía.

La revisión quinquenal del mercado británico de las telecomunicaciones, publicada el jueves por la mañana, supondrá un alivio para el consejero delegado, Philip Jansen, tras las revelaciones sobre las desavenencias con el presidente, Jan du Plessis, que deja el cargo.

Ambos pueden atribuirse el mérito de haber arreglado las relaciones con el organismo de control para garantizar que tanto los clientes como los accionistas se beneficien del despliegue de las conexiones de fibra en los hogares. Esto es crucial, ya que los inversores van a aportar gran parte de los 12.000 millones de libras (14.000 millones de euros) que necesita BT para conectar 20 millones de hogares británicos antes de 2027.

Aunque Ofcom ha limitado el precio de las conexiones básicas de banda ancha, dejará que BT cobre lo que quiera por los servicios prémium durante al menos una década. Jansen habría preferido un compromiso más largo, ya que la empresa tardará más de 10 años en recuperar el coste de conectar dos tercios de los hogares británicos a la fibra. Sin embargo, el regulador también permitirá a BT apagar su red de cobre en un plazo razonable, ahorrando costes de mantenimiento. Y la promesa de Ofcom de “equidad” a largo plazo sugiere que Jansen tiene muchas posibilidades de alcanzar su objetivo de rentabilidad de la inversión para el despliegue de la fibra del 10%-12%, cómodamente por encima del coste medio de capital de BT, que ronda el 8%.

Estas perspectivas deberían reforzar la posición de Jansen en las negociaciones para vender una parte de la unidad de banda ancha, conocida como Openreach, a inversores en infraestructuras. Valorada al mismo múltiplo de 7,5 veces el ebitda al que los activos de banda ancha de fibra cambiaron de manos el año pasado, Openreach podría valer más de 22.000 millones de libras (unos 26.000 millones de euros). Eso es aproximadamente dos tercios del valor empresarial de BT.

La venta de una participación del 40% en Openreach permitiría recaudar cerca de 9.000 millones de libras (unos 10.000 millones de euros), lo que ayudaría a financiar el despliegue de la fibra y dejaría algo de efectivo para solucionar el déficit del fondo de pensiones de BT, que los analistas estiman en otros 9.000 millones (10.000 millones). Después de la sorprendentemente barata subasta de espectro móvil 5G de esta semana, Jansen podría disponer de 500 millones de libras (580 millones de euros) adicionales para invertir en esa dirección. Después de un duro recorrido en los últimos cinco años, los accionistas de BT pueden tener un camino más suave por delante.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías