El año arranca con la deuda al alza y la recuperación a la baja

El endeudamiento supera los 1,3 billones en enero, y los 1,4 contando con la deuda que aporta Sareb, que añade un punto de PIB de déficit

El panel de Funcas prevé una caída de PIB del 0,4% en el trimestre y rebaja el avance en el año

Deuda pulsa en la foto

Un año después de la declaración del primer estado de alarma por la pandemia del Covid-19, la crisis abierta sigue pasando factura a las cuentas públicas españolas, que arrancan 2021 con un nuevo máximo de deuda pública, y lastrando a la economía, que se dirige a cerrar el trimestre de nuevo en terreno negativo.

Así, de una parte, la deuda pública del conjunto de las administraciones públicas registró un aumento mensual del 0,23% en enero, sumando 3.037 millones de euros más, hasta batir récords y situarse en los 1,31 billones, según los datos publicados ayer por el Banco de España.

El incremento interanual ha sido del 10%, sumando 118.457 millones extra en los últimos 12 meses, y situando la cota del endeudamiento público español en el entorno del 117,3% del PIB (que además mengua).

El fenómeno responde fundamentalmente a la fuerte factura pública que deja la pandemia en los frentes sanitario, educativo, social y económico, desequilibrio que se ha visto pronunciado por la caída de la recaudación pública. Un agujero presupuestario, que habría elevado el déficit del 2,8% al 11,3% del PIB en 2020 según las estimaciones del Gobierno, pagado a costa de la deuda.

A estas cifras, en realidad, habría que sumarles el peso del desfase contable de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que Eurostat obligará al Ejecutivo a computar en las ya malogradas cuentas públicas. Así, tal y como avanzó El País y confirman fuentes oficiales a este diario, el llamado banco malo incrementará el volumen de deuda pública a cierre de 2020 en 35.000 millones.

Dada que se presupone una capacidad de pago de unos 25.000 millones, el impacto en déficit será de 10.000 millones. Como consecuencia, y aunque el Gobierno confía en que el agujero fiscal no sobrepase sus estimaciones pese a este nuevo golpe, la deuda pública habría cerrado enero aún por encima de lo publicado: en 1,34 billones.

Aunque el Ejecutivo aspira a reducir el volumen de deuda sobre PIB este mismo año, el crecimiento económico necesario para hacerlo arranca a medio gas. De hecho, según publicó ayer el consenso de analistas del panel de Funcas, la fundación de cajas de ahorro, la economía española caerá un 0,4% este primer trimestre, en lugar de crecer el 0,5% antes estimado.

Aunque la cifra está lejos del 1,4% de caída que calcula ya la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el bache ha llevado a los expertos a recortar en cuatro décimas su previsión de crecimiento para todo 2021, hasta el 5,9%, frente al 7,2% inercial que espera el Ejecutivo (9,8% con las ayudas europeas). Su proyección es que el paro será del 16,7%, contenido por los ERTE; el déficit bajará al 8,3% y que el crecimiento de 2022 será del 5,6%.

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